Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
Página 86 de 909
86

¡Ahora, ve! Ese ser está rezando por la dicha eterna con una súplica tan suprema, con una adoración tan sublime, que es como si esta isla, o incluso todo el mundo, estuviera rezando y suplicando junto a él. Porque la adoración que él realiza contiene dentro de sí misma no sólo la adoración de la comunidad que lo sigue, sino también aquella de todos los otros profetas, en su esencia, en virtud de la correspondencia que existe entre él y ellos.

Además, él realiza su oración suprema y ofrece sus súplicas en una congregación tan vasta que es como si todas las personas iluminadas y perfectas, desde la época de Adán hasta el presente, estuvieran siguiéndolo en la oración y diciendo "amén" a sus súplicas [^16].

[^16]:Desde la época en que el Profeta (PyB) hizo su súplica por primera vez hasta el presente, todas las invocaciones sobre él de paz y bendiciones realizadas por su comunidad son una especie de amén eterno para su oración, una forma de participación universal en ella. Cada invocación de paz y bendiciones sobre él de cada miembro de la comunidad musulmana, es el curso de su oración, así como también la oración para él que se pronuncia después de la segunda llamada a la oración según la escuela Shafí; esto también es un amén poderoso y universal para su súplica por la dicha eterna. Entonces, la eternidad y la dicha duradera deseada por todos los seres humanos con todas sus fuerzas, de acuerdo con su disposición primordial, son requeridas en el nombre de la humanidad por el Profeta (PyB), y el segmento luminoso de la humanidad dice “amén” después de él. ¿Es acaso posible que semejante oración no sea aceptada?

Él está rezando por una necesidad tan universal - la inmortalidad - que no solamente la gente de esta tierra, sino los habitantes de los cielos y de toda la creación están participando de sus súplicas y en silencio proclaman: “¡Sí, oh, Señor! Acepta su oración; nosotros también lo deseamos”. Él pide por la dicha eterna con una tristeza tan conmovedora, con tanto anhelo, con tanto deseo, y con tanta súplica que hace que todo el cosmos llore y así comparta su oración.

Ve, él desea y reza por la dicha, por semejante propósito y objetivo que él eleva al ser humano y a todas las criaturas de la cautividad en el estado abismal de la aniquilación absoluta, desde el no tener valor, ni uso, ni propósito hasta a la cúspide de la preciosura, eternidad, función exaltada y el rango de ser un texto escrito por Allah.

Ve, él hace su petición con un ruego tan elevado de socorro, hace su súplica con una petición tan dulce de misericordia, que es como si él hiciera que todos los seres, los cielos y el trono de Allah mismo escuchen,

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

Visite el sitio del simposio para el programa, las ponencias y la inscripción.