lunas y las estrellas de la sociedad humana, relacionados a la existencia de los ángeles y los seres espirituales y al hecho de que los hayan visto en realidad, deben estar sujetos a dudas ni a sospechas? Especialmente ya que están calificados para hablar en este asunto. Es obvio que dos personas que están calificadas para hablar sobre un asunto son preferibles a miles que no lo están. Además, en este caso la gente prueba el asunto, y la gente que prueba un asunto es preferible a miles que lo niegan.
¿Es acaso posible que haya alguna duda relacionada a las noticias del Corán de Milagrosa Exposición, el Sol de los Soles en el mundo de las verdades, que nunca en ningún momento se pone, brillando constantemente en los cielos del universo? ¿Y puede haber alguna duda sobre el testimonio y las pruebas de Muhammad (PyB), el Sol de los Profetas?
Ya que, si en una sola ocasión la existencia de un solo ser espiritual se verifica, esto demuestra la real existencia de toda la especie; y ya que prueba la existencia de toda la especie como verdadera, por cierto, la mejor forma y la más racional y aceptable de su real existencia es como la explicada por el Sharía, descripta por el Corán, y vista por Quien asciende hasta una ‘distancia de dos arcos’.
Cuarto Punto Fundamental
Cuarto Punto Fundamental
Si los seres del universo se observan con cuidado, se puede ver que como los particulares, los universales tienen identidades colectivas, cada una de las que aparece como una función universal; es evidente que cada una realiza una tarea universal. Por ejemplo, tal como una flor en sí misma muestra un bordado lleno de arte y a su manera recita los Nombres del Creador, así también el jardín del globo terráqueo se parece a una flor y realiza una tarea de glorificación extremadamente ordenada y universal. Y tal como una fruta emite una proclama expresando su glorificación de Allah dentro de una regularidad, así también un poderoso árbol en su totalidad tiene una tarea natural muy bien ordenada y una adoración. Y tal como un árbol glorifica a Allah a través de las palabras de sus frutos, flores y hojas, así también el vasto océano de los cielos glorifica al Creador Glorioso y alaba al Creador Sublime a través de sus soles, lunas y estrellas, que son como palabras; y así sucesivamente. A pesar de que los seres externos son aparentemente inanimados e inconscientes, todos realizan tareas y glorificaciones extremadamente vitales, vivientes y conscientes. Por cierto, en consecuencia, tal como los ángeles son sus representantes que expresan su glorificación en el Mundo de las Dimensiones Internas de las Cosas, así también son las contrapartes,
