puede reflejar varios colores y estados, y otra cara interna que mira hacia su Creador, que se parece al rostro brillante del espejo. En la cara externa que mira hacia el mundo manifiesto tal como estados incompatibles con la dignidad y la perfección del poder del Eterno Suplicado, entonces las causas han sido puestas tanto para ser la fuente como el medio de esos estados. Pero en la cara interna, la de la realidad que mira a su Creador, todo es transparente y bello; es apropiado que el poder en sí mismo se asocie con ello. No es incompatible con su dignidad; en consecuencia, las causas son puramente aparentes y en la cara interna de las cosas, en realidad no tienen verdadero efecto.
Una instancia de sabiduría más en las causas aparentes es esta: las causas han sido puestas para los reclamos injustos y las objeciones infundadas se dirijan a ellas y no al Absolutamente Justo. Porque las faltas surgen de ellas, de su incapacidad y falta de habilidad. Una comparación narrada ejemplificará e ilustrará en forma sutil este misterio:
El Ángel Azrael (la paz sea sobre él) le dijo a Allah Todopoderoso: “Tus siervos se quejarán sobre mi mientras estoy llevando a cabo mi tarea de tomar posesión de los espíritus de los que están muriendo; estarán resentidos conmigo”. Entonces Allah Todopoderoso le dijo a través de la lengua de la sabiduría: “Dejaré el velo de los desastres y las enfermedades entre tú y mis siervos para que los reclamos se dirijan a ellos, y no se indignen contigo”. [^28] Entonces mira, las enfermedades son un velo; lo que uno imagina que son las cosas malas en la hora señalada se les atribuye a ellas, y lo que son en realidad las cosas buenas en los espíritus de los que están muriendo se le atribuyen a Azrael (p) y su deber. Azrael (p) es también un velo; es un supervisor de esa tarea y un velo del poder Divino para que ciertas condiciones cuando los espíritus son atrapados que son aparentemente poco amables y son inapropiadas para la perfección de la misericordia sean atribuidas a él.
[^28]:Suyuti, al-Durr al-Manthur, v, 173-4.32.
Sí, la dignidad y la grandeza Divina demandan que las causas sean un velo en manos del poder desde el punto de vista de la mente, mientras que la unidad y la gloria Divina demandan que las causas retiren sus manos del verdadero efecto.
Segundo Destello
SEGUNDO DESTELLO: ¡Mira este jardín del universo, este huerto de la tierra; mira cuidadosamente al bello rostro de los cielos dorados con estrellas! Verás que sobre todas las obras de artes esparcidos y desparramados sobre ellos están las marcas particulares del Creador de Todas las Cosas, sobre todas las criaturas son sellos especiales del Creador de Todas las Cosas, los niveles están escritos en las páginas de noche y
