o al estar aburrido, o al trabajar a medias, mereces una reprimenda severa y un castigo imponente. ¿No has pensado en esto? A pesar de que sirves sin flaquear en el trabajo más duro de este mundo por temor a ir preso, ¿el temor de una encarcelación eterna como el Infierno no te llena de entusiasmo para realizar un acto de servicio verdaderamente liviano y agradable?
Quinta Advertencia
QUINTA ADVERTENCIA: ¡Oh, mi alma que adoras el mundo! ¿Es que tu holgazanería en la adoración y negligencia en las oraciones prescritas surgen de la multiplicidad de tus ocupaciones mundanales, o porque no puedes encontrar tiempo por la lucha para ganarte la vida? ¿Fuiste creado sólo para este mundo que pasas todo tu tiempo en él?
Sabes que con respecto a tus habilidades eres superior a todos los animales, pero con respecto a procurar las necesidades de la vida mundanal no puedes competir ni siquiera con un gorrión. Entonces, ¿por qué no puedes comprender que tu deber básico no es trabajar como un animal, sino esforzarte por una vida verdadera y perpetua, como un verdadero ser humano? Además, las cosas que tú llamas ocupaciones mundanales, en su mayoría no te conciernen, y son asuntos triviales en los que te involucras oficiosamente. Eres negligente con las cosas más esenciales y pasas tu tiempo adquiriendo información innecesaria como si fueras a vivir mil años. Por ejemplo, derrochas tu precioso tiempo en cosas sin valor como aprender cómo son los anillos alrededor de Saturno o cuántos pollos hay en Estados Unidos como si fueras a alcanzar una perfección en astronomía o estadística.
Si dices: “Lo que me mantiene alejado de las oraciones y de la adoración y hace que sea relajado no son cosas innecesarias como esas, sino asuntos esenciales como ganarme la vida”,
Entonces mi respuesta es esta: si trabajas por un salario diario de cien pesos, y alguien viene y te dice: “Ven y excava aquí por diez minutos y encontrarás un brillante y una esmeralda que valen miles de pesos”. Si respondes: “No, no iré porque me quitarán diez pesos de mi salario y mi sustento será menor”, por supuesto que entiendes qué pretexto tan tonto sería. Del mismo modo, trabajas en este huerto de tu sustento. Si abandonas las oraciones obligatorias, todos los frutos de tu esfuerzo estarán limitados a un sustento sólo mundanal, sin importancia e improductivo. Pero si pasas los momentos de descanso en oraciones, que permiten que tu espíritu se relaje y que tu corazón tome un respiro, descubrirás dos minas que son una fuente importante tanto para un sustento mundanal productivo como para tu sustento y provisiones del Más Allá.
