físico y espiritual e inmaterial, que complacerán y satisfarán a todos ellos; los gratificará y los hará a todos felices.
Es decir, tal como las huríes están vestidas con setenta de las variedades de los adornos del Paraíso, y no una sola, ninguno de los cuales oculta a otros; así también mostrarán belleza y encanto tal vez setenta veces más que sus propios cuerpos y seres, todos de diferentes tipos y variedades. Demuestran la verdad indicada por la aleya:
﴾ وَف۪يهَا مَا تَشْتَه۪يهِ الْاَنْفُسُ وَتَلَذُّ الْاَعْيُنُ ﴿ “Circularán entre ellos con platos de oro y copas en las que habrá lo que las almas deseen y les sea dulce a los ojos”. (Corán, 43:71)
También hay un Hadiz que establece que ya que en el Paraíso no hay nada innecesario, superfluo ni desperdicios, la gente del Paraíso no excretará desperdicios después de comer y beber [^6]. Ya que en este mundo humilde, los árboles, los seres vivos más comunes, no excretan a pesar de tomar muchos nutrientes, ¿por qué debería hacerlo la gente del Paraíso, que es la clase de vida más elevada?
[^6]:Bukhari, Bad'u'l-Khalq, 8; Muslim, Janna, 17-19; Tirmidhi, Janna, 7; Darimi, Riqaq, 104.
Pregunta
PREGUNTA: Dicen los Hadices: “A algunas personas del Paraíso se les da tierras tan extensas como el mundo, y miles de palacios y se les otorga cientos de miles de huríes” [^7]. ¿Qué necesidad tiene una sola persona de todas estas cosas? ¿Por qué sería necesario? ¿Cómo puede ser esto y qué significa?
[^7]:Bukhari, Janna, 17; Tafsir Sura al-Qiyama, 2.
LA RESPUESTA: Si el ser humano fuera sólo un ser sin vida, o fuera sólo una criatura vegetal que consistiese en un estómago o sólo de una corporeidad limitada, pesada, temporaria y simple; o un cuerpo animal, no podría tener tantos palacios ni huríes, ni sería adecuado para ellos. Pero el ser humano es un milagro de poder tan abarcativo que incluso en este mundo transitorio y en esta vida corta, con respecto a la necesidad de algunas de sus facultades sutiles, que no se desarrollan aquí, si se le diera el mando de todo el mundo con todas sus riquezas y todos sus placeres, su ambición no estaría satisfecha. En consecuencia, es razonable, correcto y verdadero que una persona tenga una capacidad infinita que llame a la puerta de una misericordia infinita con la mano de los deseos infinitos y la lengua de las necesidades infinitas reciba en una eterna morada de dicha las bendiciones Divinas descriptas en los Hadices. Observaremos esta elevada verdad a través del telescopio de una comparación.
