se apodera de ti y te aleja a la trivialidad más lejana y baja, a pesar de que estás reflexionando sobre las aleyas coránicas. Si tu cabeza está aquejada por la asociación de ideas de esta forma, ten cuidado, no te alarmes. Más bien regresa cuando entres en razón. No digas: “He cometido un gran mal”, y continúa jugando con el disparador, no sea que a través de tu atención, esa conexión tenaz se vuelva más fuerte. Porque cuanto más arrepentimiento sientas, más importancia de das y esa memoria vaga se arraiga. Se convierte en una enfermedad imaginaria. No tengas miedo, no es una enfermedad del corazón. Este tipo de recuerdos es mayormente involuntario. En particular es más común para gente sensible y nerviosa. Satanás trabaja mucho en la mina de este tipo de escrúpulos. La cura para esta herida es como sigue:
La asociación de ideas es mayormente involuntaria. Uno no responde por ello. En la asociación hay proximidad; no hay contacto ni entremezcla. En consecuencia, la naturaleza de las ideas no pasa de una a la otra y no se dañan entre sí. Tal como Satanás y el ángel de la inspiración, si está próximo uno del otro alrededor del corazón, y los pecadores y los piadosos al estar cerca unos de otros en la misma casa no causan daño, así también si al surgir la asociación de ideas, las imaginaciones sucias vienen y se mezclan con los pensamientos limpios, no causan daño. Pero si son intencionales, o se imaginan como dañinas, uno se preocupa demasiado por ellas y sí causan daño. Y a veces el corazón se cansa, y la mente se ocupa con cualquier cosa que encuentra para entretenerse. Entonces Satanás encuentra una oportunidad, y esparce su suciedad allí y lo incita.
Cuarto Aspecto
CUARTO ASPECTO: Este es un escrúpulo que surge de buscar la mejor forma de un acto. Al suponer que es temor de Allah, cuanto más riguroso es, más severa es la condición para la persona. Incluso llega al punto en que mientras busca incluso mejores formas de los actos, se desvía a lo que es ilícito. A veces buscando una Sunnah deja de hacer lo que es obligatorio. Dice: “Me pregunto si mi acto fue válido”, y lo repite. Este estado continúa, y cae en una desesperación terrible. Satanás se aprovecha de este estado y lo hiere. Hay dos curas para este tipo de heridas.
#### La Primera Cura
La Primera Cura: Los escrúpulos como este son propios de los mutazilíes, porque dicen: “Los actos y las cosas por las que una persona es responsable son ya sea de ellos mismos en relación al Más Allá, buenos y por esa bondad están dominados, o bien son malos, y porque son malos están prohibidos. Eso significa que, desde el punto de vista de la realidad y del Más Allá, el bien y el mal de las cosas dependen de las cosas mismas, y las órdenes y prohibiciones Divinas le siguen”. Según
