Capitulo Segundo
Capitulo Segundo
Este capítulo consiste de cinco notas
sobre la felicidad y la miseria del ser humano.
[El ser humano ha sido creado como el modelo más excelente de todo y está dotado de las habilidades más comprensibles; él ha sido arrojado a una arena de examen donde puede subir a lo más alto o caer en lo más bajo, de la Tierra al Trono Divino y de las partículas pequeñitas hasta el sol; ha sido enviado a este mundo como un poderoso milagro y es el resultado de la creación y del excelente arte Divino frente al que se han abierto dos caminos que lo guían, hacia arriba o hacia abajo. Así, explicaremos el misterio de este maravilloso progreso y decadencia del ser humano en “Cinco Notas”.]
Primera Nota
PRIMERA NOTA: El ser humano necesita la mayoría de las cosas del Universo y se interesa por ellas. Sus necesidades se extienden a todas partes del Universo y sus deseos se extienden a la eternidad. Tal como quiere una flor, quiere la primavera. Tal como desea un jardín, desea el Paraíso Eterno. Tal como necesita que le abran la puerta cuando visita a un ser amado que vive en otro lugar, del mismo modo, para visitar al noventa y nueve por ciento de sus amigos que ya han viajado a la morada intermedia y se han salvado de la separación eterna, necesita refugiarse en la Corte del Todopoderoso Quien cerrará la inmensa puerta de este mundo y abrirá la puerta que exhibe las maravillas de la Otra Vida. Es Él Quien va a quitar este mundo para sustituirlo por el Otro.
Así, el ser humano que se encuentre en esa situación tendrá como único Objeto de Adoración a Quien tiene en la mano las riendas de todo, Quien tiene a Su lado todos los tesoros, Quien todo Lo ve, Quien es Todo Presente, Quien no está limitado por el espacio, Quien está exento de impotencia y libre de equivocación; el Todo Poderoso de Gloria, el Todo Compuesto de Belleza, el Poseedor de Sabiduría de Perfección.
¡Eh, tú!, si crees únicamente en Él y eres Su siervo fiel, ganarás un grado superior a todas las criaturas. Si te resistes a servirle sólo a Él, serás degradado hasta convertirte en esclavo de las criaturas impotentes. Si te confías a tu ego y a tu propio poder y abandonas la confianza en Allah y en la súplica, y si te desvías en el orgullo y soberbia, entonces, con respecto a lo bueno y a la creación, descenderás a una escala tan baja como la de una hormiga o una avispa y quedarás más impotente que una
