Un individuo puede sacrificar sus derechos por sí mismo, pero no puede ser sacrificado de ninguna otra manera, ni siquiera por toda la humanidad.
La cancelación de sus derechos, o el derramamiento de sangre, o la difamación de su nombre es cada uno igual a la cancelación de los derechos de toda la humanidad, o el hecho de mancillar su nombre es igual a la cancelación de los derechos de toda la humanidad, o el ensuciarlo, y es su equivalente.
El segundo misterio es este: si una persona egoísta asesina a un inocente por codicia o por pasión, arrasará al mundo entero si puede, si fuera un obstáculo para sus deseos, y eliminaría a toda la humanidad. ∗∗∗
55. La Debilidad le da Coraje al Enemigo; Allah Puede Poner a Prueba a Sus Siervos, pero Ellos No pueden Ponerlo a Prueba a Él
La Debilidad le da Coraje al Enemigo; Allah Puede Poner a Prueba a Sus Siervos, pero Ellos No pueden Ponerlo a Prueba a Él
¡Oh, débil y temeroso! Tu temor y debilidad son en vano y te provocan daño; le dan coraje a las influencias externas y las atraen.
¡Oh, tú que sufres de dudas y delirios! Los beneficios definitivos no se pueden sacrificar por daños imaginarios. Lo que tú necesitas es acción; el resultado está con Allah.
Uno no puede interferir en los asuntos de Allah. Él arroja a Su siervo a la arena de prueba y dice: “Si haces eso, haré esto”.
Pero el siervo nunca puede desafiar a Allah. Si dice: “Allah debería ayudar, entonces yo haré esto”, se está extralimitando.
Satanás le dijo a Jesús: “Ya que es Él Quien hace todo; Su decreto no cambia. Arrójate de una montaña y veamos que te pasa”.
Jesús respondió: “¡Maldito seas! ¡Los siervos de Allah no pueden ponerlo a prueba a Él!” ∗∗∗
56. No te Extralimites en las Cosas que te Gustan
No te Extralimites en las Cosas que te Gustan
La cura para una enfermedad meramente exacerba otra; el antídoto se convierte en veneno. Si la cura se toma en exceso, es la causa de la enfermedad, y es fatal. ∗∗∗
