Él es el Eterno
El Sabio Juez de los asuntos, estamos bajo Su decreto;
Él es el Árbitro Justo; Suyos son los cielos y la tierra.
El Conocedor de los asuntos secretos y ocultos en Sus dominios;
Él es el Todopoderoso, Autosuficiente; Suyo es todo desde el Trono hasta el suelo.
El Perceptor de los delicados puntos y bordados en Su arte;
Él es el Creador, el Amado; Suya es la belleza y el esplendor;
El Glorioso Cuyos atributos se reflejan en los espejos de Su creación:
Él es el Señor, el Más Santo; Suyo es el poder y la grandeza.
El Originador de las criaturas; nosotros formamos los bordados de Su arte;
Él es el Constante, el Eterno; Suyo es el dominio y la eternidad.
El Otorgador Munificente de dones; nosotros somos el tejido de Su sabiduría;
Él es el Creador, el Fiel; Suya es la munificencia, el dar.
El Que Oye las quejas y las súplicas de Su creación;
Él es el Misericordioso, el Que Cura; Suyas son las gracias y las alabanzas.
El Indulgente de las faltas y los pecados de Sus siervos;
Él es el Frecuente Indulgente, el Compasivo; Suyo es el perdón y la aceptación.
¡Oh, alma mía! Junto con mi corazón, llora y di:
Soy efímero; no quiero a alguien así.
Soy impotente; no quiero a alguien así.
He sometido mi espíritu al Más Misericordioso; no quiero a nadie más.
Quiero uno, pero un amigo eterno.
Soy una mera mancha, pero quiero un sol eterno.
No soy nada, pero nada, y sin embargo quiero a estos seres, a todos ellos.
Un Fruto
Un Fruto de los árboles de Pino, Cedro, Enebro y Ciprés Negro de las Tierras Altas de Barla
[Siendo una parte de la Carta Once, se ha incluido aquí por su 'estación'.]
