el agua de Salsabil, no dejan nada por decir sobre ello que cualquiera pueda decir. Sin embargo, para acercarse al entendimiento de aquellas aleyas brillantes, eternas, elevadas y exquisitas, mencionaremos algunos pasos, y, como ejemplos de aquél Paraíso Coránico, algunos puntos delicados que son como muestras de sus flores. Señalaremos esto a través de preguntas y respuestas alusivas. Por cierto, el Paraíso es el medio tanto para todos los placeres espirituales como para los placeres físicos.
Pregunta
PREGUNTA: ¿Qué conexión con la eternidad y el Paraíso tiene la corporeidad fallida, deficiente, cambiante, inestable y que sufre? Ya que el espíritu tiene placeres elevados, eso es suficiente. ¿Por qué es necesaria la resurrección del cuerpo para los placeres corpóreos?
LA RESPUESTA: Porque, tal como en relación al agua, el aire y la luz, la tierra es densa y oscura, pero como es la fuente y el medio de todas las variedades de los artefactos Divinos, en significado se eleva por sobre los otros elementos; y tal como con respecto al misterio de lo abarcativa que es y con la condición de que esté purificada, el alma humana, que también es densa, se eleva por sobre todas las otras facultades sutiles humanas; así también la corporeidad es el espejo más rico, universal y más abarcativo de la manifestación de los Nombres Divinos. Todos los instrumentos para medir los contenidos de los tesoros de misericordia y para calcular sus balances, yacen en la corporeidad. Por ejemplo, si el sentido del gusto en la lengua no fuera la fuente de la balanza en la misma cantidad de clases de alimentos y sus placeres, no podría experimentarlos a todos por separado ni reconocerlos, ni degustarlos. También, los instrumentos para experimentar y conocer las manifestaciones de la mayoría de los nombres Divinos, no podría degustarlas y reconocerlas, nuevamente yace en la corporeidad. Y las facultades para experimentar todos los placeres infinitamente variados también están en la corporeidad.
Como se demuestra en la Palabra Once, se entiende claramente de la disposición del universo y de lo abarcativo que es el ser humano que el Creador del universo quiere dar a conocer todos los tesoros de Su misericordia, todas las manifestaciones de Sus Nombres y hacer que se experimenten todas las variedades de Sus bendiciones. La morada de la dicha, en consecuencia, que es una pileta amplia formada de la inundación del universo, una gran exhibición de las telas tejidas en el telar del mismo y un almacén eterno de las cosechas producidas en el campo fértil de este mundo; se parecerán al universo hasta cierto punto. Y preservará todos sus asuntos fundamentales, tanto corpóreos como espirituales. Su Creador Omnisciente, el Más Compasivo, también dará recompensas por las tareas de las herramientas físicas, placeres
