peligroso, que pondría sus vidas y sus propiedades en peligro? Porque si sus personajes literarios hubiesen podido cuestionarlo con algunas palabras, el Corán hubiera retirado su reclamo y se hubieran salvado del desastre material e inmaterial. Por el contrario, eligieron un camino peligroso y largo como la guerra. Eso significa que no era posible cuestionarlo por la palabra; era imposible, entonces se vieron obligados a pelear con él con la espada.
Además, hay dos razones convincentes para que el Corán sea imitado. La primera es la ambición de sus enemigos en cuestionarlo, la otra, el placer de sus amigos al imitarlo. Obligados por éstos, se han escrito millones de libros en árabe, pero ninguno de ellos se parece al Corán. Ya sean académicos o ignorantes, quienquiera que vea al Corán y a ellos seguramente dirá: “El Corán no se parece a éstos. Ninguno de ellos ha podido imitarlo”. El Corán es, por consiguiente, ya sea inferior a ellos, y según el consenso tanto de amigos como enemigos, es completamente inválido e imposible, o bien el Corán es superior a todos ellos.
Si dices: “¿Cómo sabes que nadie ha intentado cuestionarlo, y que nadie ha tenido la confianza suficiente para desafiarlo, y que la ayuda de nadie para alguien más fue en vano?”
La Respuesta: Si hubiese sido posible cuestionarlo, seguramente se hubiera intentado. Porque era una cuestión de honor y orgullo. La vida y la propiedad estaban en riesgo. Si se hubiera intentado, mucha gente hubiera apoyado semejante intento. Porque aquellos que se oponen a la verdad con obstinación siempre han sido muchos. Y si mucha gente los hubiera apoyado, seguramente habrían encontrado la fama. Porque incluso los concursos insignificantes atraían el asombro de la gente y encontraban la fama en las historias y relatos. Entonces un concurso y un evento tan extraordinario como ese nunca permanecerían en secreto. Las cosas más horribles e infames contra el Islam se han transmitido y hecho famosas, pero más allá de una o dos historias sobre Musaylima el Mentiroso, nunca se relacionó algo semejante. Musaylima era muy elocuente, pero cuando se lo comparó con la exposición del Corán, que posee infinita belleza, sus palabras pasaron a ser crónicas sin sentido.
Así, el milagro de la elocuencia del Corán es tan certero como que dos más dos son cuatro; y así es como es.
#### Segundo Aspecto
Segundo Aspecto: Ahora explicaremos en cinco ‘Puntos’ la sabiduría del milagroso Corán contenida en su elocuencia.
##### Primer Punto
Primer Punto: Hay una elocuencia maravillosa y una pureza de estilo en el orden de las palabras del Corán. De principio a fin, Isharat al-I’jaz (Los Signos de Lo Milagroso) demuestra esta elocuencia y concisión en el
