Ventana Seis
Ventana Seis
[^3] ﴿ اِنَّ ف۪ي خَلْقِ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ وَاخْتِلَافِ الَّيْلِ وَالنَّـهَارِ وَالْفُلْكِ الَّت۪ي تَجْر۪ي فِي الْبَحْرِ بِمَا يَنْفَعُ النَّاسَ وَمَٓا اَنْزَلَ اللّٰهُ مِنَ السَّمَٓاءِ مِنْ مَٓاءٍ فَاَحْيَا بِهِ الْاَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا وَبَثَّ ف۪يهَا مِنْ كُلِّ دَٓابَّةٍ وَتَصْر۪يفِ الرِّيَاحِ وَالسَّحَابِ الْمُسَخَّرِ بَيْنَ السَّمَٓاءِ وَالْاَرْضِ لَاٰيَاتٍ لِقَوْمٍ يَعْقِلُونَ ﴾
[^3]:Corán, 2:164
Esta aleya señala la existencia y la unidad Divina y forma una gran ventana que muestra al Nombre más grande.
La esencia de esta aleya es la siguiente: todos los mundos en todos los niveles del universo tanto en el más alto como en el más bajo, muestran con diferentes manifestaciones un singular resultado el cual es el señorío de un único Creador Omnisciente. Así como los cielos (también lo admite la astronomía) que tienen movimientos extremadamente perfectos y ordenados dan una extensiva muestra de la existencia, unidad y perfecta dominación de un Todopoderoso, poseedor de la Gloria, también la tierra (la geografía da testimonio y reconoce) tiene cambios ordenados como por ejemplo las estaciones, que brindan amplios beneficios y muestran la existencia, unidad y perfecta dominación del mismo Todopoderoso, poseedor de la Gloria.
Además, cada uno de los animales terrestres y marinos por haber recibido su sustento con perfecta misericordia, por haber sido vestidos de diversas formas con perfecta sabiduría y por haber sido decorados con toda clase de sentidos a través de su perfecta dominación, testifican la existencia de Único Merecedor de Gloria y Todopoderoso; señalan su unidad, por lo que en su totalidad, muestran en gran escala la grandeza del Altísimo y la perfección de su dominación. Del mismo modo, al igual que todas las plantas bien ordenadas en los jardines, las flores finamente adornadas que despliegan cada planta y los proporcionados frutos con bellos bordados que nacen de las flores, testifican la existencia del Hacedor Omnisciente y señalan su unidad; así como la totalidad que muestran, da cuenta de la más brillante belleza de su Misericordia y de la perfección de su Señorío.
