De idéntica manera, las gotas de lluvia (que enviadas por las nubes, están cargadas con tareas de importantes casos de sabiduría, objetivos y beneficios necesarios) permiten demostrar una vez más que hasta en el número de gotas que se producen, está implícita la necesaria existencia, unidad y dominación del Omnisciente Hacedor. También todas las montañas de la tierra y sus reservas minerales con todas sus propiedades para diversos y numerosos beneficios, muestran en la fuerza y firmeza de una montaña, la existencia de la unidad del Hacedor Omnisciente y la perfección de su Dominación.
Por otra parte, las pequeñas colinas en las llanuras y las montañas adornadas con numerosas variedades de flores, dan testimonio de la necesaria existencia de un Hacedor Omnisciente y señalan Su unidad y todos juntos muestran la majestuosidad de Su soberanía y la perfección de su Dominación; de modo que la gran variedad de las formas ordenadas de todas las hojas de plantas y árboles, todas sus etapas y estados y todos sus movimientos perfectos, demuestran en la misma proporción una vez más la necesaria existencia, unidad y perfecta dominación del Omnisciente Hacedor.
Así también, el desarrollo normal en el tiempo de su crecimiento de todos los seres vivos y el hecho de tener todo tipo de órganos y estar dirigidos concientemente hacia numerosos frutos diferentes, testifican una vez más la necesaria existencia del Hacedor Omnisciente e indica Su unidad, y en su totalidad muestran en una amplia escala Su poder y Su sabiduría de amplio espectro; la belleza de Su arte y la perfección de su Dominación, al igual que las almas y los espíritus que residen en los cuerpos de todos los animales y conformados de la manera más ordenada con numerosas clases de sistemas y facultades, su ser enviado a cumplir numerosas y diferentes tareas con sabiduría perfecta, testimonian por el número de animales, más el número de sus facultades, la necesaria existencia del Hacedor Omnisciente y señalan Su unidad y en su totalidad muestran la más brillante belleza de su Misericordia y la perfección de Su dominación.
También las inspiraciones del Aquel que no vemos (El Oculto) impartidas en todos los corazones, que les hacen conocer a los seres humanos toda clase de ciencias, conocimientos y verdades y que les enseña a los animales cómo conseguir su sustento, señalan la existencia del Sustentador Compasivo y señalan Su dominación para que todos los sentidos externos e internos -que son como rayos que juntan flores inmateriales del jardín del universo- sean llaves de diferentes mundos y demuestren tan claro como el sol, la necesaria existencia, unidad,
