un reino en el cual manifestarse por completo (porque este reino pasajero no es un lugar para que se manifiesten por completo); entonces, estaríamos obligados a negar la sabiduría que vemos, a negar la compasión que observamos, a negar la misericordia que está frente a nuestros ojos, y a negar la justicia cuyos signos son claramente obvios. Esto sería tan caótico como negar el sol, la luz con la que vemos con claridad al mediodía. También deberíamos considerar a quien del cual proceden, todas estas sabias medidas que vemos, todos estos actos generosos, todos estos regalos de misericordia, como un jugador vil o un tirano traicionero (¡Allah no lo permita!). Esto sería poner la verdad de cabeza.
Y convertir una verdad en su opuesto es imposible, según el testimonio unánime de todos los seres racionales, exceptuando sólo a los sofistas idiotas que niegan todo.
Entonces, hay un reino aparte del que existe en el presente. En él, hay un tribunal supremo, un lugar elevado de justicia, un lugar exaltado de recompensas, donde toda esta compasión, sabiduría, misericordia y justicia se harán manifiestas por completo.
Duodécimo Aspecto
Duodécimo aspecto: Ven, vamos a regresar ahora. Hablaremos con los jefes y los oficiales de estos variados grupos, al mirar sus equipamientos les preguntaremos si ese equipamiento les fue otorgado sólo para subsistir por un breve período en el reino, o si se les entregó para obtener una larga vida de dicha en otro reino. Veamos. No podemos ver a todos con sus equipamientos. Pero como ejemplo, veamos la credencial y el registro que identifica a este oficial. En su credencial, se especifican su rango, salario, tarea, provisiones e instrucciones.
Observa, este rango no se le dio sólo por algunos días; se le ha dado por un período de tiempo prolongado. Dice en su credencial: “Recibirás tal salario del tesoro el día tal”. Pero la fecha en cuestión no llegará sino después de mucho tiempo, después de que este reino haya sido desalojado. De igual modo, la tarea mencionada en su credencial no se le ha dado para este reino temporario, sino para ganar una felicidad permanente en la proximidad del rey. Entonces, también, las provisiones que le han dado no pueden ser sólo para subsistir en este hospedaje por sólo algunos días; pueden ser sólo para una vida larga y feliz. Las instrucciones dejan bien en claro que él está destinado a otro lugar, que él está trabajando para otro reino.
Ahora observa estos registros. Contienen instrucciones para el uso y la disposición de las armas y el equipamiento. Si no hubiera otro reino más que éste, uno exaltado y eterno, ese registro con sus instrucciones
