sabias y artísticas a tal punto que dejara a todos sorprendidos, cualquiera con un grano de conciencia sabría que esa persona no estaría actuando por su propia iniciativa, sino que un maestro de todos las industrias le estaba enseñando y haciéndolo trabajar.
Y si hubiera una persona ciega e impotente que viviera en una pequeña casa sencilla y no pudiera ni siquiera levantarse de su silla, y si pequeños fragmentos de piedra, y pedacitos de material como hueso o algodón entraran a su pequeña casa y luego surgieran bolsas de azúcar, fardos de tela, cajones de joyas, vestimentas delicadas incrustadas de joyas y alimentos deliciosos, ¿acaso alguien con un grano de inteligencia no diría: “Esa persona es un desdichado portero o meramente un pasador en la puerta de la fábrica de un ser maravilloso y milagroso, que es la fuente de sus milagros”?
De exactamente la misma manera, el movimiento y las tareas de las partículas del aire en las plantas y los árboles, en las flores y frutos, que todos son misivas de Allah, todo lo que existe necesita de Él, sin que Él necesite nada. Las antiguas obras de arte de Allah Soberano, milagros de poder y maravillas de sabiduría, indican que las partículas están actuando bajo la orden y la voluntad del Creador Omnisciente y Glorioso, del Creador Generoso y Bello.
Las partículas de tierra, también, ya que son la fuente y los medios para los brotes, árboles y las plantas producidos por las semillas, cada una de las cuales es una fábrica y una mesa de trabajo diferente, una imprenta, un tesoro y una antigüedad diferentes, un manifiesto diferente que proclama los Nombres del Creador Glorioso y recita una oda loando Sus perfecciones, es tan definitivo como que dos más dos son cuatro, que las partículas de tierra están actuando a la orden, con el permiso, y a través de la voluntad y el poder de un Creador Glorioso Quien es el Señor de la orden de “¡Se! Y es”, etc. y bajo Cuya orden todo está subyugado. En esto creemos.
#### Segundo Asunto
SEGUNDO ASUNTO: El Segundo Asunto indica brevemente las tareas y las instancias de sabiduría en el movimiento de las partículas.
Los materialistas, cuyo uso de su razón está limitado a lo que ven sus ojos, sus conocimientos sin sabiduría, en sus filosofías sin sentido que se basan en fundamentos de fugacidad, han tomado las transformaciones de las partículas, que consideran como el resultado de la coincidencia, como la base fundamental de todos sus principios y han mostrado que las obras de arte Divinas resultan de esas transformaciones. Cualquiera con un grano de inteligencia sabría qué contrario a todo razonamiento es
