renunciar a cuatro cosas: renunciar a este mundo; y, en cuanto al alma maligna, ni siquiera hacer del Más Allá el verdadero objetivo de uno; olvidar la existencia de uno; y para no volverse vanidosos ni orgulloso, no pensar en estos actos de renuncia. ¿Eso significa que el verdadero conocimiento de Allah y las perfecciones humanas se logran al renunciar a todo lo que no sea Allah?
LA RESPUESTA: Si el ser humano consistiese sólo de un corazón, sería necesario renunciar a todo excepto Allah, y dejar atrás incluso a los Nombres y atributos Divinos y atar nuestro corazón sólo a la Esencia Divina. Pero el ser humano posee muchos sentidos y facultades sutiles cargadas con tareas, como la mente, el espíritu, el alma y otras. La persona perfecta es quien, conduciendo todos esos sentidos y facultades sutiles hacia la realidad por los diferentes caminos de la adoración particular a ellos, marcha heroicamente como los Compañeros en una arena amplia y de un modo rico hacia el objetivo, con el corazón como comandante y las facultades sutiles como soldados. Que el corazón abandone a sus soldados para salvarse solo y proceder por su cuenta no es a causa del orgullo sino del resultado de la angustia.
##### Cuarta Pregunta
CUARTA PREGUNTA: ¿De dónde surge el reclamo de la superioridad de los Compañeros? ¿Y quién la hizo? ¿Por qué este asunto debe estar sujeto a discusión en esta época? También, ¿por qué existe este reclamo de igualdad con los grandes muyytajids?
LA RESPUESTA: Hay dos grupos: Algunos son personas religiosas sinceras y eruditos de religión que, al ver algunos hadices, abren estas discusiones para incentivar y alentar a los piadosos y a los rectos de esta época. No tenemos nada que decirles a ellos. De todos modos son muy pocos y rápidamente se vuelven concientes. Otro es de gente más aterradora y engreída que quiere difundir su negación de las escuelas de jurisprudencia islámica al afirmar la igualdad con los grandes intérpretes de la ley, y fomentar su irreligión al afirmar la igualdad con los Compañeros. Porque primeramente, esa gente desviada se ha vuelto depravada, se ha vuelto adicta a la depravación, y no puede llevar a cabo las obligaciones de la Sharía, ya que forma un obstáculo para su depravación. Para encontrar un pretexto para ellos mismos, dicen: “Estos asuntos pueden ser interpretados. Las escuelas se oponen unas a otras en estos asuntos. Y los intérpretes de la ley fueron seres humanos como nosotros y pudieron haber cometido errores. En cuyo caso, como ellos, haremos iytijad y realizaremos nuestra adoración como deseamos. ¿Por qué debemos estar obligados a seguirlos?” Así, debido a estas artimañas de Satanás, estos desgraciados se ponen por fuera del marco de las escuelas de jurisprudencia islámica. Se
