a sus estudiosos purificados y evliyas como frescos y bellos a través de su agua de vida, cada uno como una flor, y produce todas las perfecciones y verdades cósmicas y Divinas como frutos, y una vez más, como un árbol cargado de frutos produce numerosas semillas dentro de sus frutos cada una como un principio y programa para acciones y muestra las verdades en una sucesión continua; cómo puede compararse esto con el discurso del ser humano que conocemos? اَيْنَ الثَّـرٰى مِنَ الثُّرَيَّا ¿Dónde está el suelo y dónde están las Pléyades?
A pesar de que por mil trescientos cincuenta años, el Sabio Corán ha establecido y mostrado todas sus verdades en el mercado del universo, y todos, todas las naciones, todos los países han tomado algunas de sus joyas y sus verdades, y sí las toman, ni la familiaridad, ni la abundancia, ni el paso del tiempo, ni los grandes cambios han dañado sus verdades valiosas y estilos delicados, ni lo ha, hecho envejecer, ni secar, ni tampoco le han hecho perder su valor, ni extinguir su belleza. Esto en sí mismo es un aspecto milagroso.
Si alguien viniera ahora y ordenara algunas de las verdades que trajo el Corán en forma infantil según sus propios caprichos, y si tuviera que compararlas con algunas aleyas del Corán para desafiarlas, y dijera: “He pronunciado estas palabras parecidas a las del Corán”, sería absolutamente tonto, como en el siguiente ejemplo: hay un hombre común, un constructor de casas comunes, incapaz de comprender las inscripciones elevadas de un maestro que ha construido un palacio espléndido cuyas piedras son varias joyas, y lo ha decorado con adornos armoniosos que miran hacia los bordados elevados de todo el palacio y su relación con las piedras. Si el hombre común, que no conoce ninguna de las joyas ni de ningún adorno del palacio, al entrar al palacio, destruyera los bordados elevados en las valiosas piedras y les diera una forma, un orden, similar al de una casa común según sus deseos infantiles y le agregara algunas cuentas para complacer su punto de vista juvenil, y luego dijera: “¡Miren! Tengo una habilidad y una riqueza más grande y adornos más preciosos que el constructor del palacio”, en comparación, sería el arte de un falsificador loco de remate.
Tercera Luz
TERCERA LUZ: Esta Tercera Luz consiste de tres Reflejos.
Primer Reflejo
PRIMER REFLEJO: Un aspecto importante del milagro del Corán de Milagrosa Exposición se explicó en la Palabra Trece. Se ha incluido aquí para que pueda tener su lugar entre los otros aspectos milagrosos, sus hermanos. Es como sigue: Si quieres ver y apreciar de qué manera, como estrellas brillantes, todas las aleyas del Corán dispersan la oscuridad de la
