Ventana Dieciocho
Ventana Dieciocho
[^13] ﴿ اَوَلَمْ يَنْظُرُوا ف۪ي مَلَكُوتِ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ ﴾
[^13]:Corán, 7:185
Considere esta comparación que se explica en la Palabra Veintidós: un buen trabajo, magnífico y ordenado, como lo es un palacio, evidentemente muestra que es un acto bien meticuloso, es decir, un edificio indica el hecho de construir. Y un acto magnífico bien realizado necesariamente señala a un agente muy competente, un maestro muy hábil, un constructor. Y los títulos de maestro hábil y constructor refieren evidentemente a un atributo perfecto, esto es, a un talento para el oficio. Y ese perfecto atributo y talento para el oficio evidentemente indican la existencia de una perfecta capacidad innata. Y esa capacidad perfecta e innata indica la existencia de un espíritu exaltado y una esencia elevada.
De la misma forma, las constantes obras de renovación que llenan la faz de la tierra, incluso el universo, muestran claramente actos de máxima perfección. Estos actos, que incluyen un orden y una sabiduría total, refieren claramente a un agente cuyos títulos y Nombres son perfectos, ya que es claramente obvio que los actos sabios y bien ordenados no pueden existir sin alguien que los realice. Y los títulos de mayor perfección señalan a los atributos absolutamente perfectos de ese agente. De acuerdo a las reglas gramaticales, el participio activo está formado del infinitivo [^14] que es también la fuente y las raíces de sustantivos, nombres y títulos que son los atributos. Y los atributos en el mayor grado de perfección refieren indudablemente a las máximas cualidades perfectas y esenciales y dichas cualidades –que son imposibles de describir- refieren a una esencia que está en el punto más alto de perfección.
[^14]:Esto es lo que en gramática árabe el infinitivo se conoce como “raíz”. [Tr.]
Por lo tanto, en todas las partes del mundo, todas las obras de arte y las criaturas son obras perfectas; cada una da testimonio de un acto, éste a su vez testifica un Nombre y el nombre de un atributo, el atributo a una cualidad y, la cualidad a la Esencia. De este modo, así como por separado ellos testifican la necesaria existencia de un Hacedor Glorioso de todas las criaturas e indican su unidad, así también todas juntas forman una elevación en el conocimiento divino tan fuerte como las cadenas de los seres, forman una prueba de la realidad en una secuencia continua que difícilmente puede ser dañina.
