El Sabio Corán ha descrito esa realidad luminosa, las verdades de esos Nombres y atributos, y de los actos y las obras, junto con todas sus ramas y ramitas, objetivos y frutos de una manera tan armoniosa, tan adecuadas entre sí, tan apropiadas entre sí, sin romperse entre sí ni arruinando el decreto de unos a otros, ni al ser remotos entre sí, que todos aquellos que han discernido la realidad de las cosas y han penetrado los misterios y todos los sabios y los sagaces que han viajado al reino de la dimensión interna de las cosas, han declarado: Subahanallah “¡Glorificado sea Allah!” frente a esa Exposición Sagaz, y lo han afirmado diciendo: “¡Qué correcto, qué ajustado a la realidad, qué delicado, qué merecedor!”
Por ejemplo, los seis pilares de la fe, que se parecen a una rama simple de aquellos dos árboles poderosos que buscan en toda la esfera de la contingencia y la esfera de la necesidad, representan a todas las ramas de esos pilares – incluso las frutas y flores más alejadas – observando tal armonía y proporción entre ellos, y los describe de una manera tan equilibrada, y los ilustra de un modo tan conectado que la mente humana queda no es capaz de percibirlos y se queda asombrada ante su belleza. Y la prueba que una belleza proporcionada y una relación perfecta y un equilibrio completo han sido preservados entre los cinco pilares del Islam, que son como ramitas de la rama de la fe, hasta el más mínimo detalle, el punto de conducta más pequeño, los objetivos más lejanos, las sabidurías más profundas, y las frutas más insignificantes, es el perfecto orden, equilibrio y belleza proporcionada y la solidez de la Más Grande Ley del Islam, que ha surgido de las declaraciones, sentidos, indicaciones y alusiones decisivas del Corán abarcativo; forman una prueba irrefutable, decisiva y un testigo justo que no se puede poner en duda. Esto significa que las exposiciones del Corán no pueden atribuirse al conocimiento parcial del ser humano, y, en particular al conocimiento de alguien iletrado. Más bien se basan en un conocimiento abarcativo y son la palabra de Quien es capaz de ver todas las cosas juntas y observan en un instante todas las verdades de la eternidad. En esto creemos…
Segundo Reflejo
SEGUNDO REFLEJO: Ya que en la Palabra Doce se ha explicado e ilustrado con comparaciones qué tan lejos la filosofía humana que desafía a la sabiduría Coránica, ha caído frente a esta sabiduría, y se ha probado en otras Palabras, referimos a aquellos tratados y por ahora ofrecemos una comparación más desde otro punto de vista. Es como sigue:
La ciencia y la filosofía humana miran al mundo como fijo y constante. Y discuten la naturaleza de los seres y sus características en detalle; cuando sí hablan de sus deberes ante su Creador, hablan de ellos brevemente. Con bastante simpleza, hablan sólo de la decoración y las
