dependen todos los placeres y beneficios de tu alma junto con todos los beneficios y bendiciones y criaturas del universo con los que estás conectado; de los que te beneficias y a través de cuya felicidad te contentas, entonces luego podrás obtener placer tanto de tu propia felicidad y la de ello y recibir un placer infinito del amor del Absolutamente Perfecto.
De todos modos, tu amor intenso por ti mismo y por tu alma es amor por la Esencia Divina que tú utilizas mal y desperdicias en tu propio ser. En cuyo caso, arranca el egoísmo de tu alma y muéstralo a Él. Todos tus amores dispersos a lo largo del universo son amor dado a ti para que uses en Sus Nombres y atributos. Tú lo has usado mal y sufres un castigo. Porque el castigo por un amor ilícito y malgastado es un tormento sin misericordia. Por cierto, una partícula del amor del Eterno Amado Quien, a través de los Nombres de Más Misericordioso y Compasivo, ha preparado una morada como el Paraíso adornado por huríes para ti en el que todos tus deseos corporales serán gratificados, y a través de otros de Sus Nombres ha preparado para ti en ese Paraíso favores eternos que satisfarán todos los anhelos de tu espíritu, corazón, mente y otras facultades internas, y en todos Cuyos Nombres están contenidos muchos tesoros de gracia y munificencia; una partícula de Su amor puede tomar el lugar de todo el universo. Pero el universo no puede tomar el lugar ni siquiera de una manifestación particular de Su amor. En cuyo caso, presta atención a este Decreto Eterno que aquél Eternamente Adorado hizo que Su propio Amado anunciara, y acatara:
﴿ اِنْ كُنْتُمْ تُحِبُّونَ اللّٰهَ فَاتَّبِعُون۪ي يُحْبِبْكُمُ اللّٰهُ ﴾
“Di: Si amáis a Allah, seguidme, que Allah os amará". (Corán, 3:31)
Segundo Fruto
Segundo Fruto: ¡Oh, alma! La adoración no es la introducción a recompensas adicionales, sino el resultado de las bendiciones anteriores. Sí, hemos recibido nuestro salario, y estamos consecuentemente a cargo de las tareas de servicio y adoración. Porque, ¡oh, alma!, ya que el Creador Glorioso, Que te viste con una existencia que es puro bien, te ha dado un estómago y apetito, a través de Su Nombre de Proveedor, Él ha ubicado ante ti todos los alimentos sobre una mesa de bendiciones. Entonces, ya que Él te ha dado una vida engalanada con sentidos, la vida también requiere sustento como un estómago; todos tus sentidos como los ojos y los oídos son como manos ante las cuales Él ha ubicado una mesa de bendiciones tan amplia como la tierra. Entonces, porque Él te ha dado humanidad, que requiere de muchos alimentos y bendiciones inmateriales, Él ha dispuesto ante ese estómago de humanidad, en la medida en lo que la mano de la mente puede alcanzar, una mesa extensa
