Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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Por ejemplo, si un rey poderoso [^26] te diera una manzana, habría dos amores para esa manzana y dos placeres en ella. El primero es que la manzana sería amada porque es una manzana, y habría un placer particular con respecto a la manzana. Este amor no está relacionado con el rey. Por el contrario, quien se lleva la manzana a la boca y la come en presencia del rey, ama la manzana en sí y a su propia alma más que al rey. A veces sucede que el rey no está complacido con ese amor que nutre el alma instintiva; de hecho, lo detesta.

[^26]:Una vez, dos jefes tribales se presentaron ante el rey y estuvieron en la misma situación que se describe aquí.

Más aún, el placer que la manzana le da es muy limitado y pasa rápidamente. Después de que se come la manzana, ya se fue y sólo queda el arrepentimiento.

En cuanto al segundo placer, es por el favor real que está demostrado por medio de la manzana. Quien considera que la manzana es algo precioso como si fuera la muestra y la encarnación de un favor real, demuestra que ama a su rey. Además, el placer que hay en esa fruta, que es una especie de contenedor de ese favor, es tal que es mucho más grande que el placer que se obtiene de miles de manzanas. Este placer, entonces, es la esencia del agradecimiento. Este amor es un amor respetuoso por el rey.

Exactamente de la misma manera, si se aman a todas las bendiciones y frutas por ellas mismas, si se disfrutan sin pensar sólo por los placeres materiales que ellas brindan, ese amor es meramente un amor por uno mismo. También, esos placeres son transitorios y traen dolor. Pero, si se aman como favores que proceden de la misericordia de Allah Todopoderoso y como frutos de Su munificencia, y si se obtiene placer de ellos con buen apetito al apreciar el grado de bondad en esa munificencia y favor, entonces tiene el significado de gratitud y a la vez es un placer libre de dolor.

##### Tercer Punto

TERCER PUNTO: Existen niveles en el amor a los Nombres de Allah Todopoderoso. Como explicamos antes, a veces se aman a los Nombres por los objetos realizados con delicadeza. A veces se aman por ser los títulos de las perfecciones divinas. A veces el ser humano está necesitado y deseoso de los Nombres por lo abarcativo de su verdadera naturaleza junto con sus infinitas necesidades. Es a través de esas necesidades que el ser humano ama.

Por ejemplo, si alguien apareciera para realizar un acto de bien para todas tus relaciones, para los pobres, los débiles y los necesitados, y para

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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