que cuando tuve esta visión tendría cuarenta y cinco años. No tengo nada para garantizarlo, pero un estudiante sincero del Corán Omnisciente me aconsejó que dejara la mitad de las quince piezas de oro que me quedaban para la vida eterna. Mi hospedaje para mi había sido Estambul. Este tren es el tiempo y cada vagón, un año. En cuanto al túnel es la vida en este mundo. Las flores y frutas con espinas son los placeres ilícitos y los entretenimientos prohibidos que causan dolor, porque mientras nos complacemos con ellos, también sufrimos por su desaparición, y alejarnos de ellos nos hacen sangrar y nos rompe el corazón. También esto nos hace merecedores de un castigo. El guarda del tren me había dicho que le diera cinco monedas de oro que él me daría cuantas flores y frutos quisiera.
La interpretación de esto es la siguiente: los placeres y entretenimientos que el ser humano recibe lícitamente dentro de lo que le está permitido son suficientes. No le hace falta entrar en lo ilícito. Tú puedes interpretar el resto.
Cuarta Nota
CUARTA NOTA: El ser humano se parece a un niño delicado y mimado en este universo. Sin embargo, existe una gran fuerza en su debilidad y un gran poder en su impotencia porque es por la fuerza de su debilidad y por el poder de su impotencia que los seres vivos se han sometido ante él.
Si el ser humano comprende su debilidad y ofrece súplicas verbales, y si con su estado y su conducta reconoce su impotencia y busca ayuda cumpliendo las gracias, de ese afecto obtiene sus deseos y sus objetivos son dominados por él ya que con su propio poder no los puede obtener. Sólo a veces incorrectamente atribuye la satisfacción de su deseo a su poder propio, que ha obtenido por las súplicas ofrecidas mediante la lengua de su disposición.
Por ejemplo: La fuerza en la debilidad de un pollito provoca que la gallina madre ataque a un león. Y es alimentado por ella a pesar de que es salvaje y está hambrienta. Así, esto es un asunto de atención, una fuerza en la debilidad, una manifestación de la misericordia Divina que merece ser destacada...
Tal como un niño infeliz llora y pide, o con su estado melancólico somete sus deseos a sí mismo y fuerzas notables se someten a él, no puede conseguir ni uno de sus miles de deseos y con su fuerza miles de veces más que tiene. Es decir, porque su debilidad y su impotencia provocan la compasión y el cuidado sobre él, pueden someter a un héroe ante sí con su dedo meñique. Ahora, un niño así que niegue esta
