اَلْوَاحِدُ لَا يَصْدُرُ عَنْهُ اِلَّا الْوَاحِدُ Quiere decir “De un ser, sólo una cosa puede proceder. Todo lo demás procede de sí mismo por medio de intermediarios”.
Este principio engañoso de la filosofía, que está manchado por asociar copartícipes con Allah, presenta al Absolutamente Autosuficiente y Omnipotente como si tuviera la necesidad de intermediarios impotentes y le da a las causas y a los intermediarios un tipo de asociación en Su soberanía. Le atribuye al Creador Glorioso el título de ‘Inteligencia Principal’, que de hecho indica el estatus de criatura. Además, distribuye el resto de Su soberanía a las causas y a los intermediarios, abriendo camino a la asociación de copartícipes con Allah de una manera muy abarcativa. Si los iluministas (Isharaqiyyun), que eran los filósofos preeminentes, pronunciaron tonterías como esta, puedes imaginarte cuántas cosas más absurdas serán las que dicen los filósofos inferiores, como los materialistas y naturalistas.
Cuarto Ejemplo
Cuarto Ejemplo: Según el significado de:
﴾ وَ اِنْ مِنْ شَىْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِه۪ ﴿ “No hay nada que no Lo glorifique alabándolo”. (Corán, 17:44) que es uno de los principios sabios de la profecía, “Si el propósito y la sabiduría de todo, en especial cada ser vivo, tiene un aspecto que se refiere al ser mismo, entonces los propósitos que se refieren a su Hacedor y las instancias de sabiduría que se refieren a su Creador deben ser millares. Cada cosa, un solo fruto, por ejemplo, tiene tanta sabiduría y tantos propósitos como todos los frutos del árbol”. Este principio, que es verdad pura.
Mientras que los principios sin sentido de una filosofía engañosa que no se ha unido a la línea profética dice: “El propósito de todo ser vivo se refiere a sí mismo o está conectado a los beneficios para la humanidad”, así considerando en ello una inutilidad extremadamente sin sentido y adjuntándole un propósito, un fruto pequeño, a un árbol tan enorme como una montaña. Porque esta verdad se ha explicado en cierta forma en la Décima Verdad de la Palabra Diez Sin embargo, puedes extender estos cuatro ejemplo a miles de otros. Algunas partes se han mencionado en el tratado llamado Lameât (Reflejos), acortamos este tema aquí. [^11]
[^11]:este tratado llamado Lameât (Reflejos) se puso al fin del libro Palabras con la orden de nuestro Maestro Said Nursi sus alumnos en su servicio
