Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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Sí, puede destruir una casa en un día pero no puede construirla en cien días.

Sin embargo, si el ser humano deja el egoísmo y busca el bien y la asistencia Divina, si se aleja del mal y de la destrucción, si confía en el espíritu y llega a ser un verdadero siervo de Allah que busca Su perdón, entonces será una manifestación del significado del siguiente versículo:

﴾ يُبَدِّلُ اَللّٰهُ سَيِّئَاتِهِمْ حَسَنَاتٍ ﴿ [^9]

[^9]:Corán 25: 70

La capacidad infinita de esa persona para hacer el mal se transformará en una capacidad infinita para hacer el bien. Tiene el valor de “el Más Excelente de los Modelos” y ascenderá a lo más alto de la escala.

Así, ¡eh, ser humano desatento!, observa que tan grande es la generosidad y la munificencia de Allah Todopoderoso. Aunque sería justo registrar una mala acción como si fueran mil, y un acto de bien como uno solo, o incluso nada, Allah registra una mala acción como una sola, y una buena acción, como una, o diez, o a veces setenta, setecientas o hasta siete mil.

De esta nota tienes que entender que entrar en el terrible infierno es una retribución justa por el mal que se ha hecho, mientras que entrar en el Paraíso es generosidad pura.

Segunda Nota

SEGUNDA NOTA: El ser humano tiene dos caras: una, relacionada a su egoísmo, que presta atención a la vida mundanal; la otra, relacionada a cómo adorar y servir a Allah, presta atención a la Vida Eterna.

Con respecto a la primera, el ser humano es una criatura tan miserable que su capital consiste sólo en lo siguiente: de su voluntad sólo tiene una capacidad de selección tan pequeña como un pelo; de su poder, tiene una habilidad débil para conseguir algo; de su vida, como una llama que dura poco y se extingue rápidamente; y de su ser, su pequeño cuerpo insignificante que se deteriora rápidamente. En resumen, el ser humano es un ser delicado, tan sólo un individuo débil entre los innumerables seres que habitan los diferentes niveles del Universo.

Con respecto a la segunda, y especialmente en cuanto a su impotencia y pobreza en relación al servicio de Allah, cobra amplia y vasta importancia, porque Allah, Creador Omnisciente, ha puesto en la naturaleza del ser humano una impotencia infinita y una gran pobreza

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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