buenas obras es extremadamente corta. Dale una de tus manos de esa voluntad tuya a la súplica, para que pueda alcanzar el Paraíso, un fruto de la cadena de buenas obras, y estirarse hasta la felicidad eterna. Y dale la otra mano a la búsqueda del perdón, para que pueda ser corta para los actos pecaminosos y que la voluntad no llegue hasta el árbol de Zakum del Infierno, que es un fruto de ese árbol maldito. Tal como la súplica y confiar en Allah refuerzan enormemente la inclinación a hacer el bien, así también el arrepentimiento y la búsqueda del perdón cortan la inclinación a hacer el mal, poniendo un fin a sus trasgresiones.
Tercer Tema
TERCER TEMA: Creer en el Decreto Divino es uno de los pilares de la fe. Es decir, la fe en que “todo está determinado por Allah Todopoderoso”. Las pruebas certeras del Decreto Divino son tan numerosas que no se pueden calcular. Mostraremos con una Introducción, simple y clara, qué tan fuerte y amplio es este pilar de la fe.
#### Introducción
Introducción
Numerosas aleyas del Corán, como:
﴿ وَلَا رَطْبٍ وَلَا يَابِسٍ اِلَّا ف۪ي كِتَابٍ مُب۪ينٍ ﴾
“Ni nada húmedo o seco que no esté en un libro claro”. (Corán, 6:59)
Establecen con claridad que antes de existir y después de que deje de existir, todo está escrito. A través de los signos del Corán poderoso sobre la creación, el orden, el equilibrio, la regularidad, el embellecimiento, la diferenciación y la forma, inscritos por el poder Divino y llamados ‘el universo’ que confirma estas afirmaciones del Corán. Por cierto, las misivas bien ordenadas y aleyas equilibradas delicadamente del libro del universo atestiguan que todo está escrito. La indicación de que todo está determinado y escrito antes de que exista es todos los comienzos, las semillas, las proporciones medidas, y las formas; cada uno da testimonio de esto. Porque las semillas y los granos son contenedores sutiles que aparecen de la mesa de trabajo de “¡Se! Y es” en cada uno de los cuales está depositado un índice diminuto trazado por el Decreto Divino. El poder Divino emplea partículas diminutas según ese plan del Decreto Divino, y construye los milagros poderosos de poder sobre las semillas. Todo lo que le pasará al árbol es como si estuviera inscrito en su semilla. Porque con respecto a su sustento, las semillas son simples y similares unas de otras; materialmente no son nada.
Además, las proporciones bien medidas de todo claramente muestran el Decreto Divino. Sí, cualquier ser vivo que se considere, es
