#### Tercer Aspecto
Tercer Aspecto: Los Compañeros no pueden ser alcanzados con respecto a las acciones virtuosas y las buenas obras pertenecientes al Más Allá. Porque, tal como bajo ciertas condiciones en un puesto importante y aterrador, un soldado puede obtener en una hora de guardia la virtud de un año de adoración, y al ser embestido por una bala puede elevarse en un minuto a una estación similar al grado de evliya que sólo puede obtenerse en no menos de cuarenta años; así también, el servicio de los Compañeros en el establecimiento del Islam y en publicar los decretos del Corán, y su declaración de guerra sobre todo el mundo para el Islam fue tan elevado que otros no pueden alcanzar un minuto de ellos ni en un año. Incluso se puede decir que en ese servicio sagrado cada minuto fue como ese solo minuto del soldado martirizado. Cada hora fue como la única hora de guardia de un soldado fiel en un puesto aterrador en el que los actos son muy pocos pero la recompensa es grande y el valor es alto.
Por cierto, ya que los Compañeros formaron el primer rango en el establecimiento del Islam y en esparcir las luces del Corán, según la regla
اَلسَّبَبُ كَالْفَاعِلِ ‘la causa es como quien lo hace’, una parte de todas las buenas obras de toda la comunidad islámica pasa a ellos. La comunidad islámica que dice:
اَللّٰهُمَّ صَلِّ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ وَعَلٰى آلِهِ وَاَصْحَابِهِ “¡Oh, Otórgales Allah! bendiciones a nuestro maestro Muhammad y a su Familia y sus Compañeros” demuestra que los Compañeros reciben una parte de las buenas obras de toda su comunidad.
Además, tal como una característica insignificante en la raíz de un árbol toma una gran forma en las ramas de los árboles, y es más grande que la rama más larga; y tal como una pequeña protuberancia al principio gradualmente forma una masa; y tal como un exceso de tamaño de una aguja que señala al centro puede volverse más que un metro en la circunferencia del círculo, así es que los Compañeros fueron las raíces y los fundamentos del árbol luminoso del Islam, estaban en el comienzo de las líneas luminosas de la estructura del Islam, estuvieron entre los líderes de la comunidad islámica y fueron los primeros en su número. Y ya que estaban cerca del centro del Sol de la Profecía y la Lámpara de la Realidad, sus pocas buenas obras fueron muchas y sus pequeños actos de servicio fueron grandes. Para alcanzar su nivel se necesita ser un verdadero Compañero.
