Quinto Aspecto
QUINTO ASPECTO: En los asuntos de la fe, lo que le ocurre a uno en forma de dudas son escrúpulos. La persona infeliz que sufre de escrúpulos a veces confunde las concepciones de su mente con imaginaciones. Es decir, imagina una duda que ha ocurrido en su imaginación como si fuera una duda que ha entrado en su mente y supone que sus creencias se han dañado; o que una duda que imaginó ha dañado su fe. A veces cree que reflexionar sobre un asunto relacionado a la incredulidad es incredulidad. Es decir, supone que es contrario a la fe el ejercitar su habilidad de reflexionar para comprender las causas del desvío, y su habilidad de estudiar y razonar de modo imparcial. Entonces, temiendo a estas suposiciones, que resultan de los susurros de Satanás, exclama: “¡Ay! Mi corazón se ha corrompido y mis creencias están arruinadas”. Ya que esos estados son mayormente involuntarios, no puede convertirlos en buenos con su facultad de voluntad, cae en la desesperación. La cura para esta herida es la siguiente:
Así como imaginar la incredulidad no es incredulidad, tampoco es incredulidad imaginar la incredulidad. Y así como fantasear sobre el desvío no es desvío, tampoco es desvío reflexionar sobre el desvío. Porque tanto imaginar como fantasear, y suponer y reflexionar; son diferentes de la confirmación con la razón y la sumisión del corazón, son otra cosa; están libres hasta cierto punto; no escuchan a la facultad de la voluntad; no están incluidos entre las obligaciones de la religión. Pero la afirmación y la sumisión no son así; dependen de un equilibrio. Y tal como imaginar, fantasear, suponer y reflexionar no son afirmación ni sumisión, tampoco se puede decir que sean duda o vacilación. Pero si se repite innecesariamente y se establecen, entonces un tipo de duda real puede nacer de ellos. También, al tomar constantemente el rol del lado opuesto llamándolo ‘razonamiento imparcial’ o ‘para ser justos’ llega a un punto en que la persona involuntariamente favorece al lado opuesto. Su parte en la verdad, que es inherente a él, se destruye. Él también cae en peligro. Un estado mental fijo en la cabeza por medio del cual se vuelve un oficioso representante de Satanás o del enemigo.
El más importante de este tipo de escrúpulos es este: la persona que sufre de él, confunde algo que es en verdad posible con algo que es posible razonablemente. Es decir, si ve algo que es posible en sí mismo, imagina que es razonablemente posible y razonablemente dudoso. Mientras que uno de los principios de la teología (conocida en árabe como kalâm) es que algo que es posible en sí mismo no se opone a cierto conocimiento y no contradice las demandas de la razón. Por ejemplo, el Mar Negro que se hunde en la tierra en este momento es posible en sí mismo, pero juzgamos con certeza que el mar está en su lugar, y lo sabemos sin dudarlo, y esa posibilidad que es en verdad posible no nos
