para que los huéspedes disfruten su estadía de una noche allí, y para su instrucción.
Pero los huéspedes ven muy poco de esas decoraciones, las ven por un corto período de tiempo; prueban brevemente los placeres de lo que se les ofrece, siguen su camino sin estar satisfechos. Pero cada huésped toma una foto de los objetos del caravasar por medio de su cámara especial. También, los siervos de ese gran personaje registran con mucho cuidado la conducta de todos los huéspedes y preservan el registro. Mira también, que él destruye todos los días la mayoría de las decoraciones valiosas y las reemplaza con decoraciones frescas para los nuevos huéspedes que van llegando.
Después de ver todo esto, ¿quedará alguna duda de que el personaje que ha construido este caravasar en el camino, tiene moradas permanentes y exaltadas, tesoros inagotables y preciosos, un flujo de gran generosidad? Por medio de la generosidad demostrada en el caravasar, intenta solamente estimular el apetito de sus huéspedes para aquellas cosas que mantiene en su presencia inmediata; para despertar su deseo por los regalos que él ha preparado para ellos.
Así que también, si observas el hospedaje de este mundo sin caer en embriaguez, comprenderás los siguientes nueve principios:
Primer Principio
Primer Principio: Comprenderás que este mundo no existe por sí mismo, no más que el caravasar. Es imposible que asuma esta forma por sí mismo. Más bien, es como un hospedaje bien construido, diseñado sabiamente para recibir la caravana de seres que llegan constantemente para descender antes de volver a partir.
Segundo Principio
Segundo Principio: Comprenderás, también, que quienes viven dentro de este hospedaje son huéspedes. Están invitados por su Sustentador Generoso a la Morada de Paz.
Tercer Principio
Tercer Principio: Comprenderás, además, que los adornos de este mundo no existen simplemente para el disfrute y la admiración. Porque si producen placer por un corto tiempo, causan dolor por un tiempo más largo cuando cesan. Te hacen probar y estimulan tu apetito, pero nunca te sacian. Porque o bien la vida del placer es corta, o tu vida es corta, demasiado corta para que estés satisfecho. Estos adornos de alto valor y breve duración, deben entonces existir para la instrucción en la sabiduría [^21], para que provoque el agradecimiento, y para alentar a los
[^21]:Ahora el tiempo de vida de todo es corto, a pesar de que su valor es alto y las sutilezas de su artesanía son muy exaltadas y hermosas. Esto implica que todo es sólo una muestra, una forma de algo más, que tiene la función de atraer la mirada del cliente hacia el objeto auténtico y original. Siendo este el caso, puede decirse, se dice y es así, que los adornos multicolores de este mundo son muestras de las generosidades del Paraíso, preparados por el Compasivo y Misericordioso para Sus siervos amados.
