Punto Tercer
PUNTO TERCER
[^4] ﴿ اِنْ كُنْتُمْ تُحِبُّونَ اللّٰهَ فَاتَّبِعُون۪ي يُحْبِبْكُمُ اللّٰهُ ﴾
[^4]:Corán, 3:31
Ya que en el universo hay belleza artística, y esto es seguro, se requiere una certeza tan definida como si en verdad la viéramos en la misión profética de Muhammad (PyB). Ya que la belleza artística y las formas sutilmente adornadas de estas criaturas hermosas muestran que en su Creador hay una voluntad significativa, que es el deseo hermoso y poderoso de embellecer. Y esta voluntad y este deseo demuestran que el Creador posee un amor elevado y una inclinación sagrada hacia las perfecciones del arte que Él demuestra en Sus criaturas. Y este amor e inclinación requieren que esté más dirigido hacia el ser humano y concentrado en él, el individuo más culto y perfecto entre los seres. Y ser humano es la fruta consciente del árbol de la creación. Y la fruta es la parte más completa y lejana, la parte con la vista más general y conocimiento universal. Y el que con la vista más completa y conocimiento universal puede ser el individuo más elevado y brillante, se encontrará con este Bello Creador y será dirigido por Él, quién gastará su conocimiento universal y vista completa enteramente en la adoración de su Creador, la apreciación de Su arte, gracias a Sus bendiciones.
Ahora, dos signos, dos esferas aparecen. Una es la esfera más magnífica, bien ordenada de Dominación y un signo de arte sutilmente formado y engalanado. La otra es la esfera más culta e iluminada de la adoración y el signo más amplio y completo del pensamiento, la reflexión, la admiración, las gracias y la fe. Esta segunda esfera actúa con toda su fuerza en nombre de la primera esfera.
Así, se entenderá claramente qué tan estrechamente relacionado está con el Creador que es el líder de la segunda esfera, que sirve a los objetivos que aprecian el arte del Creador y cuán amado y aceptable es ante Sus ojos.
¿Es acaso razonable aceptar que el Creador munificente de estas criaturas delicadas-Quien ama tanto Su arte y Quien hasta tiene en consideración todos los sabores de la boca- permanecería indiferente hacia Su criatura más hermosa, que, en un clamor de admiración y una apreciación que hacen que el Trono y la tierra giren y en una letanía de agradecimiento y exaltación que hace extasiar a la tierra y al mar, es honorablemente dirigido hacia Él? ¿No hablaría con él, no querría hacerlo Su Mensajero y desear que su conducta loable pasara a otros? ¿Es posible
