Cada persona que tiene un corazón que ama a quien posee belleza y perfección y es benevolente, y su amor aumenta en proporción a los niveles de belleza, perfección y benevolencia; alcanza el nivel de adoración y un punto en el que sacrificaría su propia vida. Al ver a esa persona sólo una vez, su amor se vuelve tan fuerte que sacrificaría su mundo entero. Sin embargo, en relación a la belleza, perfección y benevolencia de Allah Todopoderoso, la belleza, la perfección y la benevolencia de todos los seres no se equiparan ni siquiera con los destellos más diminutos en relación al sol. Es decir, si tú eres un verdadero ser humano, puedes entender qué fruto placentero y delicado es y qué felicidad trae recibir en la felicidad eterna la visión del Glorioso de Perfección, Quien es merecedor de amor ilimitado, anhelo nostálgico y contemplación eterna.
Quinto Fruto
QUINTO FRUTO: Que el ser humano es el fruto preciado del universo y el mimado y amado del Creador del universo se dio a entender a través de la Ascensión, y él trajo este fruto a los genios y a los seres humanos. Este fruto eleva al ser humano- una criatura insignificante, un animal débil, un ser consciente e impotente- a un rango muy alto de orgullo por encima de todos los seres del universo. Le da al ser humano un placer y una felicidad placentera que no se puede describir. Porque si se le dijera a un soldado común: “Has sido promovido al rango de mariscal de campo”, qué contento estaría. Pero el ser humano desdichado es un 'animal racional' impotente que constantemente sufre los golpes del deceso y la separación. Si entonces le dijeran que no sólo hará excursiones y viajes con la velocidad de la imaginación y la amplitud del espíritu en un Paraíso eterno que nunca acaba dentro de la misericordia del Compasivo, Generoso y Misericordioso, y viajará en la mente según todos los deseos de su corazón en las dimensiones externas de las cosas y aquellas dimensiones que se refieren directamente a su Creador, pero que también contemplará la visión de la belleza Divina en la felicidad eterna, puedes imaginarte qué profundo placer y qué verdadera felicidad sentiría en su corazón un ser humano que no ha caído del nivel de humanidad.
Ahora le decimos a nuestro oyente: ¡Arráncate la camisa del ateísmo y tírala! ¡Escucha con oídos creyentes! ¡Mira con ojos musulmanes! Te mostraremos con dos tipos de comparaciones el gran valor de uno o dos frutos más.
#### Primer Comparación
Por ejemplo, tú y yo estamos juntos en un país. Vemos que todo es hostil para nosotros y para ellos mismos, y es extraño para nosotros. Por todos lados está lleno de cadáveres espantosos. Los sonidos que se oyen son los de huérfanos que lloran y los lamentos de los oprimidos. Entonces si alguien aparece cuando estamos en esa situación trayéndonos buenas
