53. La Muerte No es Aterradora Como se Cree
La Muerte No es Aterradora Como se Cree
El extravío es engañoso, hace que la muerte sea aterradora. La Muerte es un cambio de vestimenta, o un cambio de morada. Quita al ser humano del calabozo hacia el jardín.
Quien quiera la vida debería querer ser mártir. El Corán describe la vida del mártir. Los mártires que no experimentan los dolores de la muerte, saben que están vivos y se ven a sí mismos así.
Pero encuentran sus nuevas vidas como más puras. No creen que hayan muerto. Considera con cuidado lo que es su relación con los muertos, es así:
En un sueño dos hombres están caminando por un bello jardín que contiene todo tipo de deleites. Uno sabe que es sólo un sueño y no siente placer.
No lo deleita; lo llena de arrepentimiento. El otro cree que es el mundo despierto, y recibe verdadero placer; es un reino para él.
El sueño es la sombra de la similitud, y la similitud es la sombra del Reino Intermedio. Es debido a esto que sus principios se parecen. ∗∗∗
54. La Política es un Satanás en el Mundo de las Ideas; Uno Debería Buscar Refugio de Ella en Allah
La Política es un Satanás en el Mundo de las Ideas; Uno Debería Buscar Refugio de Ella en Allah
La política de la civilización sacrifica la minoría por el confort de la mayoría. Por cierto, la minoría despótica sacrifica a la mayoría de la gente para sí misma.
La Justicia Coránica no tomaría la vida de un solo inocente, ni derramaría su sangre, ni lo sacrificaría ni siquiera por toda la humanidad, ni hablar de la mayoría.
La aleya: ﴾ مَنْ قَتَلَ نَفْسًا بِغَيْرِ نَفْسٍ ﴿ “Quien matara a alguien, sin ser a cambio de otro o por haber corrompido en la tierra, sería como haber matado a la humanidad entera”. (Corán, 5:32)
expone dos misterios poderosos ante los ojos.
Uno es la justicia pura. Este principio sublime considera como iguales al individuo y a la comunidad, a la persona y a la humanidad; la justicia Divina no ve diferencia alguna entre ellos; esto es una Sunna constante.
