pasado y el futuro como si fueran dos páginas presentes en Su vista como una sola noche y un solo día, y contempla la eternidad como si fuera el ayer y el hoy, y de forma en que los dos lados de la sucesión de eventos se juntan y tocan el presente. Tal como un maestro constructor habla de dos casas que ha construido y arreglado, y hace el programa, la lista y el índice de los asuntos involucrados en ellas, así también el Corán es apropiado para Quien hace el universo y lo arregla, y escribe y demuestra la lista y el índice y – podríamos decir – el programa de los temas relacionados a él. No hay signos de ninguna artificialidad o falsa demostración. Y tal como no hay rastros de imitación ni indicios de ningún tipo de fraude, como si hablara en nombre de alguien más, o hablando y asumiendo el lugar de alguien más, así también con toda su seriedad, toda su pureza, toda su sinceridad, el Corán puro, brillante, y de maravillosa exposición declara: “Yo son la palabra y la exposición del Creador del mundo”, así como la luz del día declara: “Provengo del sol”.
Por cierto, aparte del Creador Que adorna este mundo con arte único y lo llena con deliciosas bendiciones y desparrama generosamente sobre la faz de la tierra junto con estas maravillas de Su arte tantos regalos valiosos, y ubicándolos en líneas ordenadas los esparce por la faz de la tierra, aparte de este Otorgador de Bendiciones, ¿para quién más podría ser adecuado el Corán de Milagrosa Exposición – el Corán que llena el mundo con este clamor de salutación y aclamación, esta alabanza y este agradecimiento resonantes, y transforman la tierra en un lugar para la recitación de los Nombres de Allah, una mezquita, y un lugar para observar las obras de arte Divinas? ¿El discurso de quién podría ser más que de Él? ¿Quién puede reclamar su propiedad más que Él?
¿La palabra de Quién podría ser más que de Él? ¿Puede la luz que ilumina al mundo pertenecer a algo que no sea el sol? ¿La luz de quién podría ser la exposición del Corán, que resuelve el misterio de la creación e ilumina el universo, más que del Sol Eterno? ¿Quién tiene la habilidad de producir algo semejante a él, o de imitarlo? En verdad, es imposible que el Artista Que adorna este mundo con Sus artes no hable con el ser humano, que aprecia Su arte. Ya que Él hace y sabe, Él seguramente habla. Y ya que Él habla, seguramente es el Corán lo que es apropiado para Su discurso. ¿Cómo permanecería indiferente un Señor de Toda Soberanía Que no es indiferente al modo en que una flor está ordenada ante un discurso que trae toda Su soberanía a un clamor de salutación y alabanza? ¿Permitiría Él que se lo atribuya a otros y que se haga como si nada?
#### Quinto Destello
Quinto Destello: Es lo maravillosamente abarcativo del estilo y la concisión del Corán. Consiste de cinco ‘Brillos’.
