fecundar hasta los cien años, y así una mujer es insuficiente para un hombre, la civilización se ha visto obligada a aceptar numerosas casas de mala reputación.
Tercer Principio: La civilización irracional critica la aleya Coránica que le otorga a la mujer un tercio de la herencia. Sin embargo, la mayoría de las reglas relacionadas a la vida social están de acuerdo con la mayoría, y mayormente una mujer encuentra alguien que la proteja. En cuanto al hombre, ella será una carga para él y tendrá que combinar esfuerzos con alguien más que le deje a ella su medio de sustento. Así, de esta forma, si una mujer toma la mitad del legado de su padre, su marido compensa su déficit. Pero si el hombre recibe dos partes de su padre, una parte la dará para mantener a la mujer con la que se ha casado, así igualándola con su hermana. La justicia del Corán requiere que sea así. Lo ha decretado de esta forma [^89].
Cuarto Principio: Tal como el Corán prohíbe severamente la adoración de ídolos, así también prohíbe la adoración de imágenes, que es una especie de imitación de adorar ídolos. Mientras que la civilización cuenta la representación de formas como una de sus virtudes, y ha intentado disputar al Corán en este asunto. Pero las formas representadas, ya sean pictóricas o concretas, son la encarnación de la tiranía, o de la hipocresía, o de la lujuria; incitan a la lujuria y alienta a las personas a la opresión, a la hipocresía, y al libertinaje. Además, el Corán obliga compasivamente a las mujeres a llevar el velo de la modestia para que se las trate con respeto y esas minas de compasión no sean pisoteadas bajo los pies de deseos viles ni sean como mercadería sin valor sólo para la excitación de la lujuria [^90]. La civilización, sin embargo, ha arrojado a las mujeres fuera de sus hogares, ha rasgado sus velos, y ha corrompido a la humanidad. Porque la vida de la familia continúa con el amor y el respeto mutuo entre el esposo y la esposa. Pero la vestimenta indecente ha destruido el respeto y el amor sincero, y ha envenenado la vida familiar.
[^89]:Esta es parte de mi defensa en la corte, que fue el complemento de la Apelación y que silenció a la corte. Es apropiado que este párrafo sea un pie de página. Le dije a la corte: Seguramente si hay algo de justicia sobre la faz de la tierra, rechazaría y anularía una decisión injusta que ha declarado culpable a alguien por explicar una regla muy sagrada, justa y Divina que gobierna en la vida social de trescientos cincuenta millones de personas en el año mil trescientos cincuenta, y en cada siglo, confiando en la confirmación y el consenso de trescientos cincuenta mil comentarios Coránicos, y siguiendo las fes de nuestros antecesores de mil trescientos cincuenta años.
[^90]:El Destello Veinticuatro de la Carta Treinta y Uno sobre el velo de las mujeres ha demostrado fehacientemente que la vestimenta islámica es natural para las mujeres, y que hacerla a un lado va en contra de la naturaleza de las mujeres.
