¡NO HAY OTRO DIOS MÁS QUE ÉL!
Si apoyas tu oído sobre el pecho de este Criterio, es sus profundidades más profundas oirás con claridad una voz celestial que recita:
¡NO HAY OTRO DIOS MÁS QUE ÉL!
Su voz es absolutamente exaltada, absolutamente seria, verdaderamente sincera, muy familiar; es absolutamente convincente, engalanada con pruebas. Repetidamente declara:
¡NO HAY OTRO DIOS MÁS QUE ÉL!
Todos los seis aspectos son transparentes en esta prueba iluminada: sobre ella hay una marca brillante de milagro; es esto brilla la luz de la guía, que dice:
¡NO HAY OTRO DIOS MÁS QUE ÉL!
Sí, por debajo de ello hay una lógica entretejida y una prueba elegante; a su derecha está cuestionar la inteligencia; la mente lo afirma por todos sus lados, diciendo:
¡NO HAY OTRO DIOS MÁS QUE ÉL!
A su izquierda está su llamamiento de la conciencia a dar testimonio; ante él hay puro bien; su objetivo es la felicidad. Su llave es cada instante:
¡NO HAY OTRO DIOS MÁS QUE ÉL!
Su apoyo más allá de él es celestial: la revelación Divina no adulterada. Todos estos seis aspectos son luminosos, manifestados en sus constelaciones,
¡NO HAY OTRO DIOS MÁS QUE ÉL!
Puede alguna sospecha ladrona, alguna duda furtiva, algún delirio renegado robar en ese castillo resplandeciente con sus paredes de Suras elevadas, cada palabra de las cuales es un ángel pronunciando:
¡NO HAY OTRO DIOS MÁS QUE ÉL!
El Corán de Poderoso Estatus es un océano que afirma la unidad Divina. Para tomar una sola gota como ejemplo, una sola Sura: Sura al-Ijlás (“Sura de la Adoración Pura”, Corán, 112). Sólo una alusión simple y ligera de las innumerables alusiones: sus seis frases, tres negativas, tres positivas, refutan todo tipo de asociación de copartícipes con Allah, y prueban siete aspectos de la afirmación de la unidad Divina:
