Mira las páginas coloridas del libro del universo;
Ve qué formas ha trazado el lápiz de oro de poder.
No queda ni un punto oscuro para la mirada del ojo del corazón;
Es como si Allah hubiera grabado Sus signos con luz.
¡Mira! ¡Qué milagro de sabiduría es el asombroso universo!
¡Mira! ¡Qué maravilloso espectáculo es la inmensidad del espacio!
Luego escucha a las estrellas, ¡escucha su discurso armonioso!
Ve qué sabiduría ha estampado sobre el decreto de su luz.
Al unísono comienzan a hablar con la lengua de la verdad,
Se dirigen a la majestuosidad del Todopoderoso, la soberanía del Glorioso:
Cada una de nosotras somos luz esparciendo las pruebas de la existencia de nuestro Creador,
Somos testimonio de Su unidad y también de Su poder,
Somos milagros sutiles
Que iluminan el rostro de los cielos para que los ángeles puedan contemplarlo.
Somos los innumerables ojos atentos de los cielos
Que observan la tierra, que estudian el Paraíso.
Somos las innumerables frutas exquisitas
Que la mano de la sabiduría del Glorioso y Bello le ha asegurado
A la porción celestial del árbol de la creación,
A todas las ramas de la Vía Láctea.
Para los habitantes de los cielos,
Cada una de nosotras es una mezquita viajera, una casa que gira, un hogar majestuoso,
