sus funciones, y no pueda hacer innumerables cosas al mismo tiempo, quien no sea omnipresente ni todo lo vea en todos lados, quien no esté liberado del espacio, y quien no posea sabiduría, conocimiento y poder infinitos, alguien así no puede ser nuestro dueño ni podría interferir en nosotras”.
Entonces el representante se fue y dijo: “Tal vez podré persuadir al globo terráqueo y encontrar algo para mí allí”. Así, fue y le dijo al globo terráqueo [^5], nuevamente en nombre de las causas y en el idioma de la naturaleza: “Ya que tú viajas de una manera tan sin rumbo, demuestras que no tienes dueño. En cuyo caso, podrías ser mío”. A lo que la tierra le respondió con una voz estruendosa en nombre de la verdad y con la lengua de la realidad:
[^5]:En resumen, la partícula refirió a quien reclamaba al glóbulo rojo. El glóbulo rojo lo refirió a la célula y la célula lo refirió al cuerpo humano; el cuerpo humano, a la raza humana y la raza humana, a la camisa de la tierra, que se entreteje con todas las especies de criaturas animadas. La camisa de la tierra lo refirió al globo terráqueo, que a su vez lo refirió al sol. Y el sol lo refirió a las estrellas. Cada una le dijo: “Ve, si eres capaz de reclamar posesión sobre el que me sigue en rango hacia arriba, hazlo, luego ven e intenta ser mi maestro. Si no eres capaz de dominarlo, entonces eres incapaz de reclamar posesión sobre mí”. Es decir, alguien cuya autoridad no se extiende a todas las estrellas no puede hacer ni que una simple partícula le preste atención a su reclamo de poder.
“¡No digas estupideces! ¿Cómo podría yo estar sin rumbo y sin dueño? ¿Has encontrado en mis vestiduras acaso un punto más diminuto o un hilo sobre ellas que estén desorganizados, sin orden, y crees que no tienen sabiduría, un propósito y arte que me dices que no tengo dueño y no tengo rumbo?
“Si tú realmente puedes ser el dueño de mi vasta órbita alrededor de la cual viajo durante un año, una distancia que debería tomar aproximadamente veinticinco mil años [^6], donde realizo mi tarea de servicio con perfecto balance y sabiduría, si fueras el dueño de los diez planetas que son mis hermanos y también tienen sus tareas que realizar como yo, junto con el espacio por el que viajan, si tienes sabiduría y poder infinitos con los cuales crear el sol y ubicarlo en su lugar, que es nuestro líder y al cual estamos ligados y dependemos con una atracción compasiva, y si puedes sujetarme a mí y a los otros planetas a él como piedras en una honda, y emplearnos y hacer que giremos con orden y sabiduría perfectos, entonces puedes reclamar que eres mi maestro. Pero
[^6]:Si la mitad del diámetro de un círculo es aproximadamente ciento ochenta millones de kilómetros, el círculo cubre aproximadamente una distancia de veinticinco mil años.
