formaciones, y que cada nivel, cada mundo, desde el mundo de la tierra hasta el Reino Intermedio y desde el Mundo de las Similitudes hasta el Mundo del Más Allá, sean un cielo, como un techo.
Y lo siguiente viene a la mente: ¡Oh, ateo! Tú dices: “El ser humano sólo es capaz de ascender a una altura de uno o dos kilómetros con mil dificultades por medio de un aeroplano [^9]. ¿Cómo entonces alguien puede ir y venir con su cuerpo en pocos minutos cubriendo una distancia que normalmente tomaría miles de años?”
[^9]:Este tratado se escribió en 1928 o 1929. [Nota del traductor de la edición en inglés]
A lo que contestamos: Según tus ciencias, en su rotación anual un cuerpo pesado como la tierra corta una distancia de aproximadamente ciento ochenta y ocho horas en un minuto. En un año cubre la distancia de aproximadamente veinticinco mil años. ¿Entonces, no sería capaz un Ser Todopoderoso y Glorioso, quien provoca su movimiento regular y lo hace girar como una piedra en una honda, de conducir a alguien hasta Su Trono? ¿Acaso una sabiduría que hace que el cuerpo de la tierra, que es extremadamente pesado, viaje alrededor del sol por una ley Divina conocida como la gravedad del sol tal como un derviche mevleví sería incapaz de elevar un cuerpo humano hasta el Trono del Misericordioso como un rayo a través de la gravedad de la misericordia de ese Misericordioso y la atracción del amor del Sol Eterno?
Nuevamente viene a la mente que tú dirías: “Está bien, entonces él pudo ascender hasta allí, pero ¿por qué lo hizo y por qué debería hacerlo? ¿No hubiese sido suficiente si hubiese ido con su corazón y espíritu como los evliyas?”
A lo que responderíamos: Ya que el Creador Glorioso deseó mostrar Sus signos maravillosos que yacen tanto en los aspectos externos de las cosas como en los aspectos que Lo observan directamente, y hacer que los talleres y las fuentes del universo fueran espectáculos para ser observados, y señalar los resultados de las acciones de los seres humanos en el Más Allá, fue necesario tomar junto con su corazón y su espíritu hasta Su Trono a los ojos de Muhammad (PyB), que fueron como la llave al mundo de los objetos visibles, y sus oídos, que percibieron los signos en el mundo del sonido. Además, se requiere por la sabiduría y la razón que el Creador Glorioso haya llevado hasta Su Trono su cuerpo bendito- que fue como la máquina de su espíritu que comprende diferentes miembros y componentes- por medio de los que realizó sus tareas.
