imaginación vamos a seguir a este hombre en su recorrido el cual era aparentemente fácil pero en realidad era espiritualmente pesado.
Este hombre subió montañas y bajó valles hasta que se encontró en un desolado páramo. De repente escuchó un terrorífico sonido y vio a un gran león saliendo del bosque y dispuesto a atacarle, entonces huyó.
Llegó a un pozo sin agua de sesenta metros de profundidad y saltó dentro porque sentía mucho miedo; cayó hasta la mitad del pozo donde sus manos encontraron un árbol y se aferró a él. El árbol, que se esparcía por las paredes del pozo, tenía dos raíces y dos ratas, una blanca y una negra, estaban atacándolas y royéndolas. Miró hacia arriba y vio que el león estaba esperándole como un centinela. Hacia abajo vio un dragón horroroso. Tenía su cabeza levantada la cual casi le rozaba el pie a unos treinta metros. Su boca era tan grande como la boca del pozo; entonces miró las paredes y vio que insectos venenosos lo rodeaban. Miró hacia la boca del pozo y vio una higuera. Pero no era un árbol común ya que tenía frutos de muchos árboles diferentes, desde nueces hasta granadas.
Debido a su falta de razonamiento y necedad este hombre no entendió que este no era un acontecimiento normal ni casual sino que había misteriosos secretos ocultos en esos seres; no comprendió que había alguien más poderoso dirigiéndolos.
Ahora, mientras que su corazón, su espíritu y su mente lloraban y gritaban secretamente por esta penosa situación, su alma maligna hacía como si no pasara nada; tapó sus orejas al llanto de su corazón y de su espíritu y se engañó a sí mismo. Empezó a comer las frutas de los árboles como si estuviese en un huerto. Pero algunas de las frutas eran venenosas y dañinas. Allah Todopoderoso dice en un Divino Dicho
اَنَا عِنْدَ ظَنِّ عَبْدِي بِي “Yo, Allah, soy tal como Mi siervo me imagina” [^4]
[^4]:Bujari, Tawhid, 15, 35; Muslim, Tawba, 1; Dhikr, 2, 19; Tirmidhi, Zuhd, 51; Da’wat, 131; Ibn Maja, Adab, 58; Darimi, Riqaq, 33; Musnad, II, 251, 315, 391, 412, 445, 482, 516.
Entonces, debido a su estupidez y a su falta de entendimiento este hombre infeliz pensó que lo que veía era normal y verídico. Y así es como el camino lo trató, lo trata y lo tratará. No podía morir, así que se salvaría de la muerte, pero tampoco vivía ya que padecía un tormento continuo. Pero por ahora, vamos a dejar a este hombre nefasto con su sufrimiento y consideremos la situación del otro hermano.
Esta afortunada e inteligente persona sigue su camino pero no sufre ninguna calamidad como su hermano ya que debido a su buena moral, pensaba e imaginaba cosas buenas. Todas las cosas eran amistosas y
