detalle todos los pilares de la fe, claramente, de un modo muy serio y deliberado?”
Porque en realidad la perfección más verdadera y completa es así. Sí, la sabiduría en estos misterios es así: por cierto que el ser humano es honrado con la manifestación de todos los Nombres y tiene la capacidad para todas las perfecciones, pero ya que su poder es débil, su voluntad parcial, sus habilidades variadas, y sus deseos diferentes, busca la realidad entre miles de velos y barreras. Entonces, al descubrir la realidad y al atestiguar la verdad, las barreras intervienen. Algunas personas no pueden evitar las barreras. Sus habilidades son todas diferentes. Las habilidades de algunos no pueden soportar que se descubran algunos de los pilares de la fe. Además, los colores de las manifestaciones del Nombre varían según el lugar en el que se manifiestan; se vuelven todos diferentes. Algunas personas que los manifiestan no pueden ser el medio para la completa manifestación de un Nombre. También, la manifestación de los Nombres tiene distintas formas con respecto a la universalidad, particularidad, sombra u originalidad. Algunas capacidades no pueden trascender la particularidad. Algunos no pueden emerger de las sombras. En algunas capacidades a veces predomina un Nombre, cumple con su palabra y gobierna según esa capacidad. Ahora haremos algunas indicaciones a este profundo misterio y esta extensiva sabiduría con una comparación enigmática, abarcativa, verdadera pero algo compleja.
Por ejemplo, imaginemos una flor adornada, una gotita viva enamorada de la luna, y un átomo traslúcido que mira al sol. Cada uno de estos posee conciencia y cierta perfección y cada uno tiene un anhelo por esa perfección. Junto con indicar muchas verdades, estas tres cosas también aluden al viaje espiritual del alma, la mente y el corazón. También se corresponden con los tres niveles de aquellos que investigan la realidad [^4].
[^4]:También hay tres grupos en cada nivel. Las tres cosas que se dan como ejemplo en la comparación se apoyan en estos tres grupos que están en cada nivel. Por cierto, se apoyan en nueve grupos, no en los tres niveles.
El Primero indica a aquellos que siguen el camino del pensamiento intelectual, el camino de la santidad y el camino profético.
El Segundo le corresponde a aquellos que encaran la realidad esforzándose por la perfección a través de los sistemas del cuerpo, o al esforzarse con la mente y al refinar el alma, o lo hacen a través de la fe, la sumisión y al purificar el corazón.
