Diciendo: اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ عَلٰى نوُرِ الْاِيمَانِ “Todas las alabanzas a Allah por la luz de la fe”, recité el versículo,
﴾ اَللّٰهُ وَلِىُّ الَّذ۪ينَ آمَنُوا يُخْرِجُهُمْ مِنَ الظُّلُمَاتِ اِلَى النُّورِ ﴿ [^3] y desperté de mi visión.
[^3]:Corán 2, 257
Entonces, aquellas dos montañas son el principio y el fin de la vida, es decir, este mundo, y el intermedio (antes de llegar a la morada final). Aquel puente es el sendero de la vida. La parte derecha representa el pasado y la izquierda, el futuro. La linterna es el egoísmo del ser humano y su orgullo que sólo confía en lo que sabe y que no escucha la Revelación Divina. En cuanto a las bestias y monstruos feroces, son los sucesos y criaturas que existen en el mundo.
Así, el ser humano que sólo cuenta con su egoísmo y orgullo, cae en la oscuridad del descarrilamiento y lo embargan las mortales ataduras de la ignorancia. Su caso sería igual que el mío como al principio de la visión que tuve: está con una linterna de luz débil que, mediante un conocimiento deficiente y desviado, hace ver el pasado como una gran tumba que yace en las tinieblas de la inexistencia. Muestra el futuro como un páramo tormentoso y desolado gobernado por las leyes de la coincidencia y el azar. Asimismo, hace ver a los acontecimientos y a los seres que han sido creados, ordenados y sometidos por el Todo Clemente y Muy Sabio, como bestias y monstruos devoradores... Una persona de este tipo sería un ejemplo de lo mencionado en la siguiente aleya:
[^4] ﴿ وَالَّذ۪ينَ كَفَرُٓوا اَوْلِيَٓاؤُ۬هُمُ الطَّاغُوتُ يُخْرِجُونَهُمْ مِنَ النُّورِ اِلَى الظُّلُمَاتِ ﴾
[^4]:Corán, 2: 257
Pero si el ser humano se atiene a la guía Divina y si la fe halla camino en su corazón, si su vanidad y orgullo se derrumban y escucha el Libro de Allah, entonces estará en una situación parecida a la mía en la segunda parte de mi visión. Así, el universo de repente tiene el color del día y se llena con la luz de Allah. El mundo recita la aleya:
﴾ اَللّٰهُ نُورُ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ ﴿ [^5] Entonces esa persona ve con el ojo de corazón que el pasado no es una gran tumba sino un lugar donde los espíritus
[^5]:Corán 24: 35
