operando en todos partes. Por consiguiente, a la vez, debemos considerar como un bromista tonto, un tirano traicionero, del cual proceden todos los procesos sabios, las obras generosas y los regalos misericordiosos que percibimos en el universo. Que Allah no permita que esto sea así; es una inversión de la verdad totalmente imposible. Incluso los sofistas tontos, que negaron la existencia de todo e incluso la de ellos mismos, no contemplarían fácilmente semejante proposición.
En breve: Considerando la absoluta disparidad entre – por un lado – este estado de los asuntos que vemos junto con las fusiones universales de la vida y las separaciones rápidas de la muerte, las reuniones imponentes y las dispersiones rápidas, las revoluciones magníficas y las grandes manifestaciones, por el otro lado, las frutas insignificantes que vemos brevemente en este mundo trascendente, los propósitos temporarios e insignificantes de los seres que pertenecen a este mundo, concluimos que la inexistencia del Más Allá significaría atribuirle a una pequeña piedra propósitos sabios tan grandes como una montaña, y a una montaña enorme, un propósito tan insignificante como una pequeña roca. Ninguna inteligencia o sabiduría pueden encontrar esto como aceptable.
En otras palabras, esta falta de proporción entre los seres y estos asuntos por un lado, y sus propósitos que pertenecen a este mundo por el otro, demuestra con certeza que todos los seres han girado sus rostros hacia el mundo del significado. Es allí que ellos producirán sus frutos apropiados, y sus ojos están fijos en los Nombres Sagrados. Sus objetivos supremos pertenecen a ese mundo solamente. Mientras su sustancia está oculta debajo del suelo de este mundo, sus flores se harán visibles en el Mundo de las Similitudes. El ser humano siembra y es sembrado en este mundo, según su capacidad; se recoge la cosecha en el Más Allá.
Si ves al aspecto de las cosas que está girado hacia los Nombres Divinos y al Más Allá verás que cada semilla, un milagro de poder, tiene un objetivo tan vasto como un árbol. Cada flor, que es como una palabra de sabiduría Divina, tiene significados tan numerosos como las flores de
