Esto significa que un atributo musulmán de un infiel prevalece sobre un atributo ilícito de un musulmán. Indirectamente, el infiel prevalece sobre él.
Además, en este mundo el derecho a la vida es general y abarcativo. Es una misericordia universal que tiene una manifestación significativa, un propósito interno sabio, que la incredulidad no lo impide.
El tercer punto es este: dos de los atributos de perfección del Glorioso, dos manifestaciones ‘legislativas’: la determinación por Su elección, que procede del atributo de Voluntad, y es la Sharía de la Creación; y la reconocida Sharía, que procede del atributo de Discurso.
Tal como hay conformidad y rebelión ante las órdenes de éste último, así también hay conformidad y recompensa ante las órdenes de la creación.
La recompensa y el castigo para el primero se reciben mayormente en el Más Allá, mientras que los castigos y las recompensas del último se sufren mayormente en el reino de este mundo.
Por ejemplo, la recompensa de la paciencia es la victoria. El castigo de la haraganería es la pobreza; y la recompensa del trabajo duro es la riqueza.
La recompensa de la constancia es la victoria. El castigo del veneno es la enfermedad, la recompensa de su antídoto es la salud.
A veces las órdenes de ambas Sharías están incluidas en una sola cosa; tiene rostros mirando hacia ambas.
Eso significa que la obediencia a la orden de la creación es una verdad. La obediencia prevalece; la rebelión ante las órdenes es una postura falsa.
Si una verdad ha sido el medio de una falsedad, cuando prevalece, habrá sido el medio de una falsedad. Indirectamente, una verdad es derrotada por una falsedad, pero no esencialmente.
Esto significa que “la verdad prevalece” significa “esencialmente”. También, se quiere decir el fin, y significa la restricción del punto de vista.
El cuarto punto es este: una verdad quedó sin expresarse, o impotente, o adulterada, o intrincada. Necesitaba expresarse y abrirse, o que le dieran fuerza fresca.
Para mejorarla y engalanarla, la falsedad tenía que imponerse temporariamente sobre ella, para ensayar ese lingote de verdad.
Entonces podría emerger puro y auténtico de sus orígenes. Incluso si la falsedad prevalece en este mundo, no puede ganar la guerra. ¡“La tierra pertenece a Allah”, les dará un golpe!
