amargado por el cese, y que dura sólo por un breve periodo de tiempo, no es compatible con los requisitos de la generosidad y munificencia.
Observa también las diferentes regiones del mundo, cada una como una exhibición donde se exponen las artesanías de Allah. Presta atención a las proclamas de la dominación en manos de todas las plantas y animales sobre la faz de la tierra [^11] y escucha a los profetas y a los evliyas [^12], los heraldos de las bellezas Divinas. Ellos unánimemente demuestran las perfecciones sin fallas del Creador Glorioso al demostrar Sus artes milagrosas, y así invitan a las miradas de los seres humanos.
El Creador de este mundo tiene, entonces, perfecciones muy importantes, sorprendentes y secretas. Es esto lo que Él desea demostrar por medio de Sus artes milagrosas. Porque la perfección secreta y sin fallas desea manifestarse ante aquellos que lo apreciarán, admirarán y lo observarán maravillados diciendo ¡Ma’shallah!. La perfección eterna requiere de la eterna manifestación. Semejante manifestación eterna a su vez requiere de la existencia perpetua de aquellos que la aprecian y la admiran. El valor de la perfección siempre se hundirá en la mirada de su admirador si éste carece de existencia perpetua [^13]. Nuevamente, las criaturas bellas, artísticas, brillantes y adornadas que cubren la faz de la tierra, dan testimonio de la justicia de una belleza sin igual y trascendente, e indican los encantos sutiles de una hermosura inigualable y oculta, tal como la luz atestigua el sol [^14]. Cada manifestación de esa belleza sagrada y
[^11]:La existencia de una flor sabiamente diseñada y brillantemente adornada, una fruta muy artísticamente concebida y enjoyada sobre una ramita tan delgada como un cable, fijada a un árbol seco como un hueso; esto sin duda es una proclama a todos los seres vivos sobre las artes delicadas producidas por un creador muy habilidoso, sabio y milagroso. Esto es válido no sólo para el reino vegetal sino también para el reino animal.
[^12]:Evliya, en turco, significa “una persona que es amada por Allah por su alto grado de sumisión, fe, adoración y conducta”.
[^13]:Existe un hecho proverbial relacionado con este punto. Una belleza celebrada una vez hizo echar de su presencia a un hombre común que se había encaprichado con ella. Para consolarse a sí mismo, él dijo: "¡Qué fea que es!", y así negó su belleza. Una vez un oso se paró debajo de una parra, y deseó comer las uvas. Pero no podía llegar hasta las uvas ni treparse por la parra. Entonces se dijo a sí mismo, para consolarse de alguna manera, "las uvas deben estar rancias", y gruñendo siguió su camino.
[^14]:A pesar de que todos los seres que actúan como espejos de la belleza de Allah constantemente se desvanecen y desaparecen, aquellos que los suceden demuestran y manifiestan en sus formas y características la misma belleza y justicia. Esto demuestra que la belleza en cuestión no pertenece a ellas; las instancias visibles de belleza son más bien los signos e indicaciones de una belleza trascendente y sagrada.
