menciona que la muerte es una prueba extremadamente poderosa de la Divina unidad y eternidad, referimos anteriormente la discusión a esa Palabra y aquí solamente explicaremos un punto importante, el cual el siguiente:
Con la existencia de ambas realidades –vida y muerte-, los seres vivos señalan la existencia de un Necesariamente Existente y con sus muertes los seres vivos testifican la eternidad y la unidad del Eterno que vive para siempre. Por ejemplo, la faz de la tierra, que es una sola criatura viva, da cuenta de su Hacedor con su orden y circunstancias; así también lo señala cuando muere. Esto quiere decir que cuando el invierno oculta la faz de la tierra con su manto blanco, hace que las miradas de los seres humanos se aparten de ella, -sus miradas van hacia el pasado, detrás del cadáver de esa primavera que ha partido- y les muestra una escena más amplia y lejana. Dicho de otro modo: todas las primaveras pasadas de la tierra, que fueron milagros de poder, informan que nuevos seres vivos del tiempo de primavera vendrán a la tierra, y de esta forma dan testimonio de la existencia de aquellas maravillas futuras de Divino poder, cada uno es una tierra viviente, testifican brillante y poderosamente en una gran escala, la necesaria existencia, unidad, eternidad del Glorioso Hacedor, Todopoderoso de Perfección, Eterno por siempre. Tales pruebas brillantes demuestran que si alguien quisiera o no, de todos modos declarará:
آمَنْتُ بِاللّٰهِ الْوَاحِدِ الْاَحَدِ “¡Creo en Allah, el Uno y Único!”.
Para resumir, de acuerdo al significado de esta aleya:
﴾ وَيُحْيِي الْاَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا ﴿ [^24] . Así como la tierra viviente de primavera testifica el Hacedor, entonces con su muerte hace que la mirada del ser humano vaya a los milagros del Poder Divino alineado con las dos alas del tiempo, el pasado y el futuro; refiere a miles de milagros de poder en lugar de un milagro y cada una de esas primaveras testifica más verdaderamente que la actual, para aquellos que han partido hacia el pasado y se han ido juntos con sus causas aparentes y, después otros como ellos han venido y han tomado sus lugares. Esto significa que las causas aparentes no son nada: solamente el Todopoderoso, poseedor de la Gloria crea las primaveras y las une a causas que muestran que Él las ha enviado del mismo modo que las fases de la tierra alineadas con el futuro, dan testimonio aún más brillante, porque serán hechas nuevas de
[^24]:Corán, 30:19
