Y una estrella, como la piedra arrojada contra Satanás, le dio una bofetada tan fuerte en el rostro del reclamante que lo lanzó lejos de las estrellas hasta el mismísimo pozo del Infierno. Y arrojó a la naturaleza [^8], que estaba con él, a los valles del engaño, y a la casualidad, al abismo de la inexistencia, y a todas aquellas cosas asociadas a Allah como copartícipes, a la oscuridad de la imposibilidad, y a la filosofía que es hostil con la religión, al fondo de lo más bajo. Todas las estrellas recitaron este decreto sagrado junto a esa estrella: ﴾ لَوْ كَانَ ف۪يهِمَٓا آلِهَةٌ اِلَّا اللّٰهُ لَفَسَدَتَا ﴿ [^9] Y el reclamante proclamó: “No hay nada, desde un ala de mosca hasta las lámparas de los cielos, nada, ni siquiera del tamaño de un ala de mosca, en las que aquellas cosas asociadas a Allah como copartícipes puedan interferir”.
[^8]:Pero después de su caída, la naturaleza se arrepintió. Comprendió que su verdadera tarea no era actuar y tener un efecto, sino aceptar y ser pasiva. Y reconoció que era una especie de cuaderno del Determinador Divino, pero un cuaderno capaz de cambiar y transformarse; que era una especie de programa del Poder de la Dominación, similar a las leyes de la creación emitidas por el Todopoderoso y Glorioso, y que era una especie de colección de Sus leyes. Asumió su tarea de adoración con perfecta sumisión reconociendo su impotencia absoluta y así adquirió el título de creación Divina y arte de la Dominación.
[^9]:Corán, 21:22
﴿ سُبْحَانَكَ لَاعِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ ﴾
اَللّٰهُمَّ صَلِّ وَسَلِّمْ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ سِرَاجِ وَحْدَتِكَ فِي كَثْرَةِ مَخْلُوقَاتِكَ وَدَلَّالِ وَحْدَانِيَّتِكَ فِي مَشْهَرِ كَائِنَاتِكَ وَعَلٰى آلِهِ وَصَحْبِهِ اَجْمَعِينَ
“¡Gloria a Ti! No tenemos más conocimiento que el que Tú nos has enseñado. Tú eres, en verdad, el Conocedor perfecto, el Sabio”. (Corán, 2:32)
¡Oh, Allah! Garantiza las bendiciones y la paz a nuestro maestro Muhammad, la Lámpara de Tu Unidad en la multiplicidad de Tus criaturas, y lo Heraldo de Tu Unicidad en la exhibición de Tu creación, y a toda su Familia y sus Compañeros.
