Y ya que, como lo requiere Su ley de bendición, cuando la vida de una cosa termina, el Creador Generoso no le quita el rango y la perfección que Él le ha otorgado, sino que hace permanente los frutos, resultados, significado y la identidad inmaterial de ese portador de perfección, y, si tiene un espíritu, su espíritu. Por ejemplo, Él hace permanente los significados y frutos de las perfecciones que Él ha manifestado en el ser humano de este mundo. Incluso regresarán a un creyente agradecido la personificación del agradecimiento y las alabanzas para los frutos efímeros que ha comido en la forma de un fruto del Paraíso. Y en esta verdad, el borde de una poderosa ‘Ley de Misericordia’ es evidente.
Y ya que el Creador Inigualable no desperdicia nada, Él no hace nada en vano. Incluso utiliza en las obras de arte de la primavera los escombros materiales de aquellos del otoño anterior, quienes, al haber cumplido con sus deberes, han muerto, incluyéndolos en su construcción.
Por cierto, según el misterio de: ﴾ يَوْمَ تُبَدَّلُ الْاَرْضُ غَيْرَ الْاَرْضِ ﴿ [^18]
[^18]:Corán, 14:48
Y la indicación de: ﴾ وَ اِنَّ الدَّارَ الْاٰخِرَةَ لَهِىَ الْحَيَوَانُ ﴿ [^19] Es por cierto un requisito de sabiduría que las partículas de la tierra, que son inanimadas e inconscientes aún realicen importantes tareas en este mundo, sean utilizadas e incluidas en algunas de las construcciones del Más Allá, las piedras, los árboles y todas las cosas de las que seguramente son animadas y concientes. Porque para dejar en este mundo las partículas del mundo cuando haya sido destruido o arrojarlas a la inexistencia sería un desperdicio. Y de esta verdad, el borde de una poderosa ‘Ley de Sabiduría’ es evidente.
[^19]:Corán, 29:64
Y ya que muchos de las obras, la espiritualidad y frutos de este mundo, y las páginas tejidas con los actos y las obras, y los espíritus y los cuerpos, de aquellos como los genios y seres humanos que están encargados de la Responsabilidad son enviados al mercado del Más Allá. Por cierto, es un requisito de justicia y sabiduría que después de haber recibido su perfección particular según el desempeño de sus tareas, las partículas de la tierra, que acompañan y sirven a esos frutos y significados, sean incluidos en la construcción del Más Allá. Es decir, se incluirán en él junto con los escombros de este mundo, que será destruido, después de muchas veces de servir y recibir la luz de vida, y después de ser el medio
