violan los derechos de todos los seres. Si una lección general abarca miles de verdades y la fuerza de miles de materias se repiten miles de veces, todavía habría necesidad de ella y de su concisión sorprendente, su elocuencia milagrosa y bella.
Y por ejemplo, la repetición de esta frase cien veces:
سُبْحَانَكَ يَا لَااِلٰهَاِلَّااَنْتَ الْاَمَانُ الْاَمَانُ خَلِّصْنَا، وَاَجِرْنَا، وَنَجِّنَا مِنَ النَّارِ
¡Gloria a ti! ¡No hay dios sino Tú: misericordia, misericordia! ¡Sálvanos, líbranos, presérvanos del fuego del infierno!
En la súplica del Profeta (PyB) llamada Jawshan al-Kabir es una súplica verdadera y auténtica del Corán y una especie de resumen de su procedimiento. Contiene la verdad más grande e importante de los tres deberes supremos de los seres vivos en la faz de la dominación: la glorificación, la alabanza de Allah, declararlo que es Santísimo y la cuestión más importante que enfrenta el ser humano, ser salvado del sufrimiento eterno y la adoración -el resultado más necesario de la impotencia humano-. Entonces, aunque se repitiera miles de veces, incluso todavía sería poco.
Por lo tanto, la repetición del Corán se parece a principios como estos. A veces en una página, incluso con respecto a los requerimientos de la posición, la necesidad de explicación y las demandas de elocuencia, expresa la verdad de la Unidad Divina tal vez veinte veces, explícita e implícitamente. No causa aburrimiento, sino que da poder y entusiasmo. Se ha explicado en los libros de Risale-i Nur con pruebas apropiadas, que bajo los ojos de la retórica las repeticiones del Corán son adecuadas y aceptables. La sabiduría y significado de las Suras de Meca y las de Medina en el Corán de milagrosa exposición son diferentes con respecto a la elocuencia, milagro, detalle, brevedad y al respecto podemos decir lo siguiente:
En Meca, la primera línea de aquellas estaba dirigida a quienes se oponían, es decir, los idólatras de la tribu de Quraysh y los iletrados, por lo que un estilo de retórica elevado y poderoso era necesario y una concisión milagrosa, convincente y persuasiva. Y para establecerlo, se requería la repetición. De este modo, en la mayoría de suras de Meca, repetir y expresar los pilares de la fe y los grados de la afirmación en la Unidad Divina con una concisión poderosa, elevada y milagrosa, probó poderosamente la primera creación, la Resurrección, Allah y el Más Allá, no solamente en una sola página, aleya, oración o palabra, sino a veces en una letra, a través de recursos gramaticales como alterar la posición de las palabras u oraciones, haciendo una palabra indefinida, utilizando
