Esta aleya dice: “Di: si, como decís, Allah hubiera tenido copartícipes en su soberanía, seguramente hubiese habido algunos signos de desorden, causado por la mano que se estiró hasta el trono de Su soberanía e interfirió”. Sin embargo, con las lenguas de las manifestaciones y bordados de los Nombres Divinos que manifiestan, todas las criaturas, universales o particulares, grandes o pequeñas, desde los siete niveles de los cielos hasta los organismos microscópicos, glorifican al Glorioso a Quien aluden esos Nombres, declarando que Allah está libre de copartícipes ni nada se le parece.
Sí, tal como los cielos Lo declaran Sagrado con las palabras de los soles y de las estrellas que arrojan luz, y, con la sabiduría que muestran y con su orden, y dan testimonio de Su unidad, así también la atmósfera glorifica y santifica a Allah con las palabras de las nubes y del trueno, del relámpago, y de la lluvia, y da testimonio de Su unidad. La tierra también glorifica y declara que es Uno el Creador Glorioso a través de sus palabras vivas conocidas como animales, plantas y otros seres; y entonces Lo glorifica y da testimonio de Su unidad con las palabras de sus árboles y sus hojas, flores y frutos. De modo similar, a pesar de su diminuto tamaño e insignificancia, las criaturas más pequeñas y los seres más particulares glorifican al Glorioso expresado por los numerosos Nombres universales que demuestran y dan testimonio de Su unidad a través de las circunstancias y los bordados que cargan.
Así, ya que el ser humano es el resumen y el resultado del universo, el vicegerente sobre la tierra, su fruto delicado, esta aleya señala qué horrible y merecedor de castigo es su incredulidad y que le asocie copartícipes a Allah. Porque se opone y es contrario a todo el universo, que por completo glorifica unánimemente, con una lengua, a su Creador Glorioso y da testimonio a su manera de Su unidad y realiza la tarea de adoración que se le ha encomendado, llevándola a cabo con perfecta sumisión. Pero para no arrojar al ser humano en la desesperación y para mostrar la sabiduría del Dominante Gloriosa que permite tal rebelión infinitamente horrible y no destruye el universo en las cabezas de la humanidad, dice: ﴾ اِنَّـهُ كَانَ حَل۪يمًا غَفُورًا ﴿ ‘Es cierto que Él es Benévolo, Perdonador’.
Muestra con este resumen la sabiduría de posponerlo, y deja la puerta abierta para la esperanza.
Así, puedes entender de estas diez indicaciones milagrosas que en los resúmenes de las conclusiones de las aleyas tienen gotas numerosas de guía y destellos de milagro. Los más grandes genios entre los estudiosos
