miembros y formas son todas distantes y diferentes unas de otras. De lo contrario es necesario atribuir a todos esos seres un conocimiento abarcativo y un poder capaz de formarlos, para que puedan ser el medio de lo mencionado anteriormente.
Es decir, si la conexión con Allah Todopoderoso se corta, es necesario aceptar que hay tantos dioses como cantidad de partículas de tierra, y esto es una superstición imposible acrecentada mil veces más. Sin embargo, cuando son los oficiales, se vuelve extremadamente fácil. Así como en el nombre del rey y a través de su poder, un soldado común de un rey poderoso puede hacer que todo un país emigre, o se unan dos mares, o tomar a otro rey como prisionero, para que a la orden del Monarca Eterno, una mosca se deshizo de Nimrod, y una hormiga destruyó el palacio del Faraón, arrasándola hasta el suelo, y una semilla de higuera soporta la carga del árbol de higos.
Además, en cada partícula hay dos verdades más que atestiguan la necesaria existencia y unidad del Creador. Una es que junto con su impotencia absoluta, cada una realiza tareas muy importantes y variadas. La otra es que a pesar de no tener vida, cada una conforma el orden universal y los sistemas, así demostrando una conciencia universal. Es decir, a través de la lengua de su impotencia cada partícula atestigua la necesaria existencia del Absolutamente Poderoso, y de que conforma al orden del mundo, cada una atestigua Su unidad.
كَمَا اَنَّ فِي كُلِّ ذَرَّةٍ شَاهِدَيْنِ عَلٰى اَنَّهُ وَاجِبٌ وَاحِدٌ كَذٰلِكَ فِي كُلِّ حَىٍّ لَهُ آيَتَانِ عَلٰى اَنَّهُ اَحَدٌ صَمَدٌ
“Tal como cada partícula atestigua de dos maneras el hecho de que Él es el Necesariamente Existente de Unidad, así también sobre cada ser vivo hay dos signos de que Él es el Único y Eternamente Suplicado.”
Sí, sobre todos los seres vivos hay un sello de la unicidad Divina y una marca del Eternamente Adorado. Porque cada uno demuestra junto al espejo de su ser la mayoría de los Nombres Divinos, las manifestaciones que son aparentes en el universo. Bastante simple, como un punto para focalizar, cada uno demuestra la manifestación del Nombre Más Grande de Eterno y Auto-Subsistente. Así, ya que muestra una especie de sombra de la unicidad de la Esencia Divina bajo el velo del Nombre de Dador de Vida, carga una marca de la unicidad Divina. Y ya que el ser vivo es como una muestra en miniatura del universo y una fruta del árbol de la creación, muestra un sello del Eternamente Adorado que, con total facilidad en la diminuta esfera de su vida, hace ver sus necesidades, que
