Único? Mientras que el gran estrato de duras piedras lleva a cabo las delicadas tareas en la oscuridad ante Sus mandatos de manera perfecta y obediente, no muestran desobediencia. De hecho, estas piedras actúan como tesoreros que guardan el agua de vida y otros recursos para que sobrevivan todos los seres de la tierra, y son los medios para su división y distribución. Lo hacen con tal sabiduría y justicia que son tan suaves como la cera o el aire en la mano de poder del Omnisciente de Gloria; sin ofrecer resistencia, se postran delante de Su inmenso poder. Porque así como observamos a las criaturas ordenadas, a las disposiciones Divinas, sabias y agraciadas que suceden sobre la tierra; lo mismo ocurre debajo de ella. De hecho, la sabiduría y el favor Divino se manifiestan de la forma más maravillosa y extraña respecto del conocimiento y el orden. Vemos que como la cera, esas rocas duras, insensibles y poderosas despliegan una suavidad hacia los mandatos de la creación y cómo no ofrecen resistencia ni dureza a las delicadas aguas, las finas raíces y las venas como seda, que son oficiales Divinos, como si fuese un amante, el corazón de la roca se derrite con el toque de las delicadas y hermosas cosas, y se convierte en tierra a su paso.
Y, a través de, ﴾ وَاِنَّ مِنْهَا لَمَا يَهْبِطُ مِنْ خَشْيَةِ اللّٰهِ ﴿, el Corán muestra el principio de una gran verdad: como en el episodio de “Moisés pidiendo ver a Allah” y el famoso temblor de la montaña por la acción Divina y las rocas se dispersaron, a través de las manifestaciones de la Gloria Divina bajo la forma de terremotos y temblores, muchas de esas rocas eran semejantes a grandes monolitos formados de líquido solidificado en todo el mundo. En otros acontecimientos geológicos, a través de sorprendentes manifestaciones de gloria, las piedras caen de las cumbres de las montañas y se quiebran. Algunas de estas se desmoronan y se transforman en tierra, convirtiéndose en la fuente de las plantas. Otras permanecen conservando su forma, y se esparcen rodando hacia los valles y llanuras. Sirven para muchos propósitos en las obras de los habitantes de la tierra, por ejemplo son utilizados en sus casas, y postrándose con sumisión ante la sabiduría y el poder Divino por ciertas instancias ocultas de conocimiento y beneficios toman la forma de un ser por el mandato de los principios de la sabiduría Divina.
La evidencia de que ellas dejen los lugares altos por temor, eligiendo lugares menores en forma humilde para ser los medios de beneficios significativos y que no son inútiles, no actúan de acuerdo a su propia voluntad, ni son objetos de la casualidad, pero dentro del aparente desorden, a través de las sabias disposiciones del Omnisciente y Omnipotente, están dentro de un sabio orden que no es evidente a la
